El futuro puede ser incierto… O no tanto

El futuro llegará, quizás mañana o dentro de veinte años, pero ¿sabes lo que tiene pensado para ti? Muchos de nosotros disfrutamos haciendo planes, imaginando opciones y preparando listas. Pensamos en la situación que tenemos ahora y fantaseamos con cómo estaremos dentro de ¿cinco años, por ejemplo?

Resulta divertido dibujar el camino que queremos recorrer, al menos para unos, a otros la incertidumbre nos asusta un poco. El mercado laboral es complicado para muchos, más inestable que antaño y la tecnología parece que nos gana un poco de terreno a diario.

Antes trabajar en un banco suponía cierta tranquilidad, pero ¿los bancos serán lo que son ahora dentro de 10 años? ¿Y tú? ¿Dónde estarás tú? Y muchas profesiones sufrirán diferentes cambios o mutanciones.

¿Qué será de las personas en el futuro?

Eso es algo que nadie puede contestar ahora mismo, pero mira a tu alrededor. Ahora ya no existe un solo tipo de familia, sino más de mil. Las personas nos unimos, tenemos hijos (o no), nos separamos, volvemos a juntarnos, cada uno aporta su descendencia o compramos viviendas entre varios amigos. La convivencia es tan compleja que cada hogar es único.

Tenemos niños o nos dedicamos a disfrutar de la eterna soltería o llenamos la casa de mascotas o tenemos dos parejas a la vez. Sin duda es incierto pensar en cómo evolucionará todo en el futuro, pero sí que hay cosas que podemos garantizarnos.

Sabemos que si ahorramos ahora tendremos dinero el día de mañana o que si tenemos el coche a todo riesgo nos lo repararán si sufrimos algún accidente. Lo que no sabemos es si podrán repararnos a nosotros ¿es así?

Las cosas pueden cambiar en un día, en una década y también en un solo segundo. Es por eso que es tan importante saber con qué opciones podemos contar, por si el futuro no nos trata bien. ¿Quién se encargará de cuidarnos? ¿Podrá mantenernos? ¿Seguirá pagando nuestra vivienda?

Pero si quieres disfrutar de tu independencia no pienses que todo está perdido para ti. El Seguro de Vida y Dependencia piensa en todo para que puedas mantener tu calidad de vida. Y, sobre todo, para que el futuro no sea tan incierto. Llámanos y te informaremos de todos los detalles que te interesan.

el futuro

Qué es un seguro de accidentes

Un seguro de accidentes es un contrato por el cual la aseguradora se compromete a indemnizar  los  daños corporales que se produzcan en un accidente la persona asegurada en la póliza.

La definición de accidente es una lesión corporal derivada de una causa violenta, súbita, externa y sin intencionalidad por parte del asegurado. En algunas pólizas se considera accidente, por lo que le dan cobertura a muerte por accidente cardiovascular o cerebrovascular.

La definición es amplia, por lo que existen multitud de garantías y coberturas, tantas que es fácil perderse. Vamos por tanto a intentar explicar de forma breve las garantías más importantes en un seguro de accidentes.

 

MUERTE: garantía principal en toda póliza de accidentes. Se paga el capital  asegurado. Hay que tener en cuenta si se considera accidente la muerte por infarto o cardiovascular.

INVALIDEZ PERMANENTE: se cubre hasta el capital asegurado, en caso de que se determine una invalidez permanente derivada de un accidente cubierto en póliza. Se indemnizaría un porcentaje del capital asegurado, dependiendo del grado de invalidez permanente que se tenga.

GASTOS MEDICOS: Se cubre, gastos médicos, farmacéuticos, hospitalización, tratamiento, rehabilitación por las lesiones sufridas en un accidente cubierto en póliza.

 

Estas tres garantías son las básicas en cualquier seguro de accidentes. Ahora otras garantías con interés.

DOBLES O TRIPLES CAPITALES SI ES ACCIDENTE DE CIRCULACION. Se indemnizaría un capital asegurado doble o triple en caso de accidente de circulación

INDEMNIZACION POR DIA DE BAJA COMO CONSECUENCIA DE ACCIDENTE: se indemnizara un importe establecido por día de baja como consecuencia de accidente

GRAN INVALIDEZ: situación en la cual el asegurado, como consecuencia de un accidente,  se encuentra inhabilitado para realizar cualquier tipo de trabajo y además necesita del apoyo de otra persona para realizar los actos más esenciales de la vida, esta situación es de carácter irreversible.

INVALIDEZ PERMANENTE TOTAL: situación en la cual el asegurado se encuentra inhabilitado para realizar su profesión habitual.

 

Estas garantías podrían ser las más habituales, pero existen muchas más que se pueden contemplar. Algunas con más interés para el asegurado según su riesgo y características concretas.

Por otro lado, un apartado a tener muy en cuenta son las exclusiones en todo tipo de póliza de accidentes.

 

  • Las enfermedades de cualquier tipo. Con las salvedad de algunas pólizas para accidentes cardiovasculares y cerebrovasculares.
  • El suicidio o su tentativa.
  • Los accidentes ocurridos en estados de embriaguez alcohólica o toxica.
  • Diversas actividades deportivas, como las actividades aéreas, paracaidismo, pruebas automovilísticas etc. Suelen estar excluidas en las pólizas.
  • Los daños ocurridos en guerras.

 

Finalmente, añadir que un seguro de accidentes es un contrato adecuado para determinadas actividades, obligatorio legamente para algunas de ellas De hecho, en muchos convenios colectivos se incluyen seguros de accidentes  para los empleados de ese sector.

Nuestra experiencia nos dice,  que la contratación de este tipo de seguros, por parte de los autónomos, debería de ser generalizada. Ya que la compensación económica en el caso de trabajadores autónomos puede solucionar un problema grave en la economía de una familia de cualquier casa.

seguro de accidentes

Un seguro seguro

Existen muchos tipos de póliza, pero puede ser que un seguro no se adapte del todo a tus circunstancias. Es por eso que hay que conocer bien lo que se está contratando. De esta forma podrás estar más tranquilo y tener las garantías de que, en caso de necesidad, la compañía te ofrecerá todo lo que precises.

Para eso existen pólizas que te permiten añadir o quitar opciones según te convenga. Por ejemplo, si vives solo o sola y no tienes herederos, quizás no te interese demasiado que un seguro te ofrezca un capital tras tu defunción.

Pero, probablemente, sí que necesitas ciertas garantías de que si te pasa algo y, queda reducida tu movilidad, tendrás quien te cuide. Todo eso sin perder calidad de vida y pudiendo vivir en tu casa. ¿Lo habías pensado? ¿Tienes suficientes ahorros o familia que pudiera ocuparse de todo? Esta es posiblemente una de las opciones más prácticas e interesantes.

Contrata un seguro solo si de verdad puede ayudarte

Antes los bancos nos obligaban a contratar un seguro para conseguir un préstamos o hipoteca. Un producto cuya única finalidad era que, si nos pasaba cualquier cosa, la entidad no se quedaría sin cobrar nuestra deuda. Por suerte ya no son obligatorios y, aunque pudieran exigirnos ciertas garantías, seríamos libres de escoger la compañía aseguradora.

Hay sectores en donde son más comunes ciertos tipos de seguros. Por ejemplo, los autónomos suelen necesitar ciertas garantías de que todo les irá bien si pasa cualquier cosa. Y es que contratiempos hay de muchos tipos, pero cuando todo depende de uno mismo, cualquier protección o seguridad son bienvenidas.

También las personas que pasan mucho tiempo en la carretera, sea cual sea su puesto. Conduciendo o atendiendo de urgencia a los heridos de tráfico, todos los que vemos accidentes constantemente sabemos que en cuestión de segundos todo puede cambiar. Por eso nos gusta poseer ciertas garantías.

Y, finalmente, las personas que tienen menores o mayores a su cargo prefieren asegurarse para lo que pueda venir. Y es que, cuando otros dependen de ti, de tus cuidados y atenciones o de tu sueldo, no puedes evitar sentir la responsabilidad de pensar en ellos y en su futuro, contigo o sin ti.

Cada circunstancia especial tiene una respuesta específica

Sea cual sea tu caso o circunstancia, sea por ti o por terceras personas, asegúrate de que lo que vas a firmar es justo lo que quieres firmar. Por eso en Seguro de Vida y Dependencia nos gusta especialmente explicar con detalle cada punto de las pólizas a sus interesados.

Si tú también quieres encontrar una solución que garantice tu futuro o el de tus seres queridos, pregúntanos y te asesoraremos en todo lo que necesites. Pero si ya tienes una póliza con otra compañía y hay algún punto que no comprendes bien, nosotros te asesoraremos para que puedas estar tranquilo.

Si buscas un seguro seguro llámanos y encontraremos justo lo que estás buscando.

un seguro

Qué es un seguro de vida

Un seguro de vida es un contrato por el cual una compañía aseguradora garantiza a los beneficiarios un capital establecido de antemano, si ocurren los hechos declarados en dicho contrato. En el caso del seguro de vida riesgo, el hecho principal por el cual se garantiza un capital establecido es la muerte por cualquier causa. Por lo que habitualmente se suelen incluir otras garantías que complementan la principal. De esta forma conformamos un contrato mucho más amplio y funcional para el tomador del mismo.

Los seguros de vida pueden ser de diversos tipos, no solo los que parten de la muerte o fallecimiento como garantía principal.

  • Seguros de vida ahorro
  • Seguros de vida riesgo

 

Los primeros son productos meramente financieros. En ellos se establece un capital al final del contrato que dependerá de las aportaciones económicas realizadas. Así como de las condiciones que establezca el contrato, pues suele estar referenciado a diversos  índices financieros o tipos de interés.

En el segundo caso, los seguros de vida riesgo, son diferentes variables las que se deben contemplar. Es por eso que vamos a explicar con más calma todas las opciones que se pueden incluir.

Los seguros de vida no son nuevos y seguro que conoces sus condiciones. Además, llevan ya muchos años desarrollaban mecanismos de protección para que las familias no se quedaran desprotegidas ante una desgracia del cabeza de familias.

En el pasado, fue gracias al desarrollo del cálculo actuarial y las tablas de mortandad, cuando los seguros de vida comenzaron a popularizarse. Estaríamos hablando de los siglos XIX y XX principalmente. Teniendo un impacto generalizado en todo el mundo desarrollado y llegando a ser uno de indicadores de la prosperidad en un país.

Y es que los seguros de vida son en definitiva muy importantes en las sociedades desarrolladas. Por eso su utilización no consiste únicamente en dotar de seguridad financiera a las familias. También las empresas los utilizan y en EEUU es muy común contratar varias pólizas asegurando a los accionistas de la empresa con el fin de poder comprar la parte accionarial a la familia del que fallezca.

En nuestro país, todo aquel que tiene un crédito hipotecario, este está vinculado a una póliza de vida cuyo beneficiario es el banco y con el fin de cancelar dicho préstamo. Es decir, pagamos durante años para garantizar que una entidad no se quede sin cobrar.

Si analizamos las garantías de las pólizas de vida, veremos que no solo se cubre muerte. Hablemos de las más comunes para que tengas más datos de como son.

  • Por cualquier causa, sea esta tanto por enfermedad como por accidente. Un matiz: en algunas pólizas el suicidio no tiene cobertura o se le da un plazo de tiempo desde la fecha de contratación.
  • INCAPACIDAD PERMANENTE ABSOLUTA o IPA, es otra de las garantías que suele ir dentro de las pólizas de vida. La otorga la seguridad social y consiste en una incapacidad para todo tipo de trabajos.
  • INCAPACIDAD PERMANENTE TOTAL: también la concede la seguridad social y es la incapacidad solo para realizar tu trabajo habitual.

 

La Seguridad Social Española suele conceder la incapacidad permanente total, con mucha más frecuencia que la absoluta, algo a tener en cuenta. Y es que en la total solo se percibe un porcentaje económico que dependería de la lesión. Pero, en teoría se podría trabajar en otra actividad diferente a la que ha provocado el daño.

Esta es la razón de que esta garantía sea más cara, en la contratación de la póliza de vida, que la absoluta, mucho más difícil de conseguir por la seguridad social pues con ella se tiene derecho al 100 % de la percepción.

 

GRAVES ENFERMEDADES. La compañía de seguros pagará el capital establecido si al asegurado se le diagnostica una enfermedad grave indicada en póliza y sobrevive más de un número determinado de días.

 

Otras garantías que comúnmente se suelen incluir son duplicar o triplicar el capital asegurado en caso de que la muerte o la incapacidad sea consecuencia de un accidente o de un accidente de circulación.

Para la contratación de estos seguros es importante saber que el estado de salud se tendrá en cuenta a la hora de confeccionar el contrato. Esto es así porque, si existiese una enfermedad previa no declarada en póliza, la entidad aseguradora se podría negar a pagar. Por otro lado, una enfermedad también podría dar lugar a una sobreprima en el coste del seguro o una negativa de la compañía a contratar este.

También es importante considerar la duración de la póliza de vida, ya que suelen ser anuales y renovables. Pero también existen opciones temporales. Y hasta una edad determinada que se establezca en cada póliza. Las pólizas más completas suelen ser para la garantía de muerte hasta los 80 años, la incapacidad permanente absoluta hasta los 70 y, finalmente, la incapacidad total y graves enfermedades hasta los 65 años.

Y, por últimos, algunos comentarios del precio de una póliza de vida, tal vez el aspecto más importante para una mayoría de personas que no valoran una situación muy real que puede existir. En estos casos, el precio dependerá directamente de la edad. Se trata de un cálculo actuarial y directamente proporcional; como lo único cierto que nos pasara en la vida es la muerte, cuantos más años tengamos mayor será la prima a pagar.

Una estrategia razonable es contratar un seguro de vida en la edad en la que más endeudamiento se tiene o mayores ingresos se asumen. Esta época suele ser cuando comenzamos a convivir en pareja, cuando tenemos hijos o si compramos la primera vivienda (mayoritariamente hipotecada). Ese capital que se asegura sería el necesario para que la familia siga manteniendo el mismo nivel de vida hasta la fecha. Por otro lado, dicho capital iría disminuyendo en la medida que nuestras necesidades disminuyen también. Normalmente, cuando se paga la vivienda (cancelando la hipoteca) y los hijos comienzan a trabajar por su cuenta. En cualquiera de estos momentos la prima a pagar puede reducirse sensiblemente.

seguro de vida

La garantía de Invalidez o Incapacidad en los seguros de vida

Podemos definir la invalidez irreversible y consolidada como: la situación proveniente de lesiones físicas, psíquicas o fisiológicas cualquiera que sea la causa, siempre que el diagnóstico de esta situación sea considerado irrecuperable por los peritos médicos.

En los seguros de vida existen dos tipos de garantía de invalidez: por un lado, la invalidez permanente absoluta para todo tipo de trabajo (IPA). Por otro lado, la invalidez permanente absoluta para la profesión habitual del Asegurado (IPT). Ambas garantías se otorgan tanto como consecuencia de enfermedad como de accidente.

A este respecto, la prestación de la garantía de invalidez se otorgará cuando venga acompañada por el dictamen del organismo oficial competente. Es decir, que la contratación de la invalidez permanente absoluta (IPA) y la invalidez permanente total (IPT) son incompatibles entre sí.

Además, se pueden contratar garantías complementarias a la invalidez permanente absoluta. Y en muchos casos se podrá escoger entre unas u otras, por lo que no tienen por qué ser consecutivas.

Las garantías complementarias son:

Invalidez permanente absoluta por accidente: es la situación física irreversible y consolidada del asegurado provocada por un accidente que le incapacita para mantener cualquier relación laboral o profesional.

Invalidez permanente absoluta por accidente de circulación: es la situación física irreversible y consolidada del asegurado. En este caso, provocada por un accidente de circulación que le incapacita para mantener cualquier relación laboral o profesional y producida por las siguientes circunstancias: como peatón, causada por un vehículo, como conductor o pasajero de un vehículo terrestre, como usuario de transportes públicos: terrestres, acuáticos o aéreos.

 

Se entiende por accidente la lesión corporal que deriva de una causa violenta, súbita, externa y ajena a la intencionalidad del asegurado, que produzca su invalidez permanente absoluta.

 

Las exclusiones más comunes de la garantía de invalidez son:

La que sobrevenga cuando el Asegurado se encuentre en estado de embriaguez o bajo los efectos de las drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas no prescritas médicamente.

La ocurrida como consecuencia de un acto de imprudencia o negligencia grave del asegurado, declarado así judicialmente. Así como el derivado de la participación de éste en actos delictivos o criminales, competiciones, apuestas, duelos o riñas, siempre que en este último caso no hubiera actuado en legítima defensa o en tentativa de salvamento de personas o bienes.

Dado el caso y, salvo que se estipule lo contrario en las condiciones particulares, el pago de esta garantía supone la anulación del contrato.

la garantía de invalidez

Garantía de Enfermedades Graves en el Seguro de Vida Riesgo

La garantía de enfermedades graves es un valor añadido que a muchos de nosotros nos interesa. Diversas Entidades Aseguradoras ofrecen la posibilidad de contratar una garantía específica de enfermedades graves. Normalmente, esto será con un capital determinado, cuyo objetivo es afrontar los gastos de curación que se generen al asegurado. Gastos que aparecen como consecuencia de dichas enfermedades, que deberán estar descritas en las condiciones del contrato.

En los contratos de seguro de vida riesgo estas prestaciones aparecen y como complemento a las garantías habituales de un seguro de vida. Siendo las garantías habituales el fallecimiento y la invalidez permanente absoluta. Siempre que surjan como consecuencia de una serie de enfermedades graves descritas en las condiciones del contrato.

Por lo tanto, la garantía de enfermedades graves en el Seguro de Vida Riesgo es adicional a las prestaciones habituales. Pero esa añadidura no aminora los capitales de las posibles prestaciones futuras que se puedan derivar de otras garantías que incluya el contrato.

En cuanto a los formalismos, debes tener en cuenta que, para proceder al pago del capital contratado, tendrán que darse condiciones mínimas. Por ejemplo, el asegurado debe sobrevivir al menos treinta días a partir del diagnóstico de la enfermedad grave especificada en el contrato.

Se considera enfermedad grave, toda alteración del estado de salud provocada por enfermedad o accidente, originados independientemente de la voluntad del Asegurado, confirmada por un médico legalmente reconocido.

Las enfermedades que habitualmente están cubiertas por esta garantía son:

  • Infarto de miocardio: necrosis de una parte del músculo cardíaco como consecuencia de un insuficiente suministro sanguíneo a la zona pertinente.
  • Cáncer: tumor maligno caracterizado por el crecimiento y la diseminación incontrolados de células malignas y la invasión de tejido. Incluida la leucemia.
  • Accidente cerebrovascular: todo incidente cerebrovascular que produzca secuelas neurológicas que duren más de veinticuatro horas e incluyan la infartación de tejido cerebral.
  • Insuficiencia renal: enfermedad renal en su estado final, debida a cualquier causa, en la que el asegurado está sometido a diálisis peritoneal o hemodiálisis regular o ha recibido un trasplante renal.
  • Afección de la arteria coronaria que exija cirugía: el sometimiento a cirugía cardiaca para corregir el estrechamiento o bloqueo de una o más arterias coronarias con injertos de by-pass.
  • Trasplante de un órgano vital: el sometimiento a cirugía de trasplante como receptor de corazón, pulmón, hígado, páncreas, riñón o médula ósea.
  • Parálisis: pérdida total y permanente del uso de dos o más extremidades debido a parálisis.
  • Enfermedad de Alzheimer: síndrome clínico caracterizado por la alteración progresiva e irreversible de las funciones cerebrales, con modificaciones histiológicas características.

La documentación que las Entidades Aseguradoras solicitan para proceder al pago del capital asegurado son:

  • Pruebas de ocurrencia de la enfermedad grave, que incluirán el diagnóstico confirmado por un médico colegiado y nombrado a tal efecto por el asegurador, así como información clínica, radiológica, histológica y de laboratorio.
  • La evidencia de que el Asegurado haya sobrevivido por lo menos treinta días después desde que se haya confeccionado el diagnóstico.

El capital asegurado para la garantía de enfermedades graves suele oscilar entre un mínimo de 10.000 € y un máximo de 180.000 €. Asimismo, la garantía se extiende hasta que el asegurado cumpla los 65 años. En este caso, la base de cálculo de la prima dependerá del capital asegurado y su edad. Y una vez pagada la prestación de esta garantía, las restantes siguen manteniendo su continuidad.

Es decir, que nos encontramos frente a una garantía del seguro de vida menos conocida. Pero su inclusión puede ser fundamental para la sanación de una enfermedad grave. Además, pudiendo utilizar centros de reconocido prestigio que dispongan de los mejores medios para hacerlo.

garantía de enfermedades graves

Honor y altruismo tienen muchas formas

El honor y el altruismo son cualidades que ya parecen de otro planeta. No suelen ser muy comunes y las asociamos casi más a películas. Pero en realidad hay más casos entre nosotros de los que nos creemos.

 

Por ejemplo en nuestra propia familia. Ese deber de cumplir para con los nuestros pase lo que pase. Y la máxima expresión de ese honor es cuidar de los tuyos pase lo que pase.

 

Como si estableciéramos un vínculo protector o de responsabilidad, más allá de enfados y otras situaciones banales. Un compromiso de protección que queremos cumplir a pesar de todo.

 

Cuando se trata de nuestros hijos podemos llamarlo amor o deber. Pero si es con nuestra pareja se parece más al altruismo. Es decir, sin esperar nada a cambio. Aunque debe ser una elección personal.

Querer cuidar a los que te importan y asegurarte de que no les faltará de nada

 

Ese debe ser el auténtico honor del siglo XXI. En ese caso, para ser una persona de honor, debes asegurarte de poder cumplir con esa tarea. Es decir, garantizar a los más quieres que todo irá bien.

 

Pero lo cierto es que hacer esa promesa, aunque sea a nosotros mismos, no nos garantiza nada. Eso es así porque no podemos controlarlo todo. Nuestro entorno se escapa y los accidentes ocurren.

 

Eso no significa que no podamos cumplir nuestras responsabilidades, solo que debemos buscar otras vías para hacerlo. Como ya hemos dicho que no podemos tener el control total de todo, lo que sí podemos hacer es buscar formas de salvarlo todo.

 

De la misma forma que contratamos un seguro de cancelación por si a última hora nos cambian las fechas de las vacaciones. ¿Quién querría perder todo el dinero de un fantástico viaje organizado?

 

Por eso para tu vida también hay otro tipo de seguros. Unos ayudarán a los tuyos cuando tú te hayas ido. Pero otros te ayudarán también a ti si por accidente o enfermedad tus condiciones físicas cambian.

 

Se trata del seguro de Vida y Dependencia. Un producto que será tu salvavidas si ya no puedes seguir trabajando. Y también el de tu familia, porque les permitirá mantener su calidad de vida. Infórmate.

honor

El destino y sus tirabuzones

El destino es a veces caprichoso. Te preparas a conciencia durante años para dedicarte a una cosa y, de repente, decide que te va a llevar por otro camino ¿te ha pasado alguna vez? Ahora bien, algunos de nosotros somos capaces de reinventarnos y adaptarnos de nuevo, pero a otros nos cuesta más. Y es que no todos tenemos esa facilidad para borrar y empezar de nuevo. Supongo que podríamos compararlo con un cambio de pareja.

Si llevabas años conviviendo junto a un hombre o a una mujer, es fácil que tuvieras ciertos planes pre-diseñados. Es decir, dabas por hecho que tu vida amorosa estaba resuelta, sin más. Y, de alguna forma, sabíamos que tus planes futuros, experiencias y situaciones del tipo que fueran, las vivirías con esa persona. Pero un día se termina, sin más. Es entonces cuando tu vida presente y futura se rompe y debes reconstruirla de nuevo. Pero con otros parámetros.

¿Y si la situación no cambiar fuera sino dentro de ti?

De repente el destino con sus tirabuzones decide ponerte a prueba. No se trata de algo externo de tu vida, como pasa en el ejemplo anterior, ahora se trata de ti mismo. Imagina que tus capacidades y habilidades cambian. Una enfermedad o un accidente merman tu físico ligeramente, pero lo justo como para que todo cambie; no podrás seguir trabajando como hasta ahora. Si vives solo, necesitarás que alguien se haga cargo de ti y yo no podrás aportar tu salario.

Aquí tendrás que valorar diferentes aspectos. Es posible que si eres joven no quieras ser una carga para nadie. Tampoco tiene por qué gustarte la idea de cambiar de vivienda o verte en una residencia, con ese ambiente enrarecido y rodeado de extraños. Pero en ese caso ¿cómo esperas reconstruirte para seguir adelante con otra perspectiva?

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

La película «Intocable» muestra una vida llena de esperanza, una segunda oportunidad en la que simplemente hay otras prioridades. Pero no todo podemos contar con una fortuna similar que nos respalde dado el caso ¿no es así? Y si no nadas en la abundancia, será mejor que tengas un plan B que haga posible esa segunda oportunidad.

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad, donde nadie más te la da, para que puedas ser dueño de tu destino. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

destino

Seguro de dependencia

El Seguro de Dependencia es un producto que AXA ha creado para dar respuesta a tus inquietudes. Y es que seguro que conoces los seguros de vida o de decesos. Es posible que incluso los tengas ambos. Pero este tipo de pólizas protegen a tus supervivientes. Sirven para garantizarles una calidad de vida, aunque tú ya no estés. También para ahorrarles un gasto importante en tu despedida.

Ahora bien. Sabemos que si te has preparado así es porque sabes que no eres tú el que lleva las riendas en la vida. Sin duda ya habrás podido averiguar lo caprichoso que puede ser el destino. Es por eso que hay otras opciones que no habías contemplado ¿no te parece? Como el Seguro de Dependencia que aquí te presentamos. Porque más allá de un trágico final, podrían suceder otras cosas. Lo vemos.

Y de repente… Un accidente


Quizás sea un accidente. Las personas que conducimos mucho a lo largo de la semana siempre tenemos estas cosas presentes. Un día te despistas o tropiezas con alguien que no ha dormido suficiente. Y te despiertas en un hospital sin saber muy bien qué ha pasado o por qué estás allí. Pero entonces te dan las malas noticias y la realidad te golpea con fuerza. No vas a poder volver a trabajar.

Aquí tu seguro de vida no tiene mucho que hacer, al fin y al cabo sigues respirando. Ojalá sea así por mucho tiempo, pero ¿dónde está tu plan B? ¿Cómo mantendrás ahora a tu familia? ¿Y qué hay de tus nuevas necesidades o cuidados? De repente has pasado a ser una persona dependiente.

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad donde nadie más te la da. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

seguro de dependencia

Preparado o no para el resto de tu vida

Puede que te sientas preparado o que ni te lo plantees. Muchos de nosotros vivimos la vida como las relaciones ¿sabes eso de que no eres consciente de lo que tienes hasta que lo pierdes? Lo habrás oído miles de veces. Siempre se escucha esa cantinela cuando termina una pareja. Pero eso es porque añoras los momentos vividos. Quizás el calor de los enfados ya pasó y ahora son otros recuerdos los que adquieren más fuerza.

Es posible que pienses que dejaste cosas por hacer ¿podrías haberlo arreglado? ¿Podrías haberlo hecho mejor? La verdad es que siempre se puede hacer mejor. Eso no significa que valga de nada lamentarlo ahora. Vuestro momento ya pasó. No te arrepientas, pero aprende. A veces la vida nos ofrece otra oportunidad para hacer las cosas mejor. Otras veces no hay más oportunidades. No importa si estás o no preparado.

Quizás tú solo tengas una opción ¿lo has pensado?


La DGT no deja de buscar formas de llamar nuestra atención. Sus campañas se han endurecido considerablemente. Todo para recordarnos que hemos perdido a mucha gente por el camino. Algunos por un error propio y otros por uno ajeno. Pero para todos ellos no habrá una segunda oportunidad. Ninguno de ellos podrá volver a intentarlo.

Desde AXA también queremos atraer tu atención. Aunque sería muy duro perderte, nosotros creemos que eso no es lo peor que puede pasarte. ¿Has sentido alguna vez que perdías el control de tu cuerpo? ¿Has intentado hacer algo pero no has sido capaz? Ahora imagina que eso te pasa cada día del resto de tu vida. Una enfermedad o un accidente puede cambiar el resto de tu vida. ¿De verdad estás preparado?

Ahora es cuando tienes más opciones

No cometas de nuevo los mismos errores. Si esperas a que surja el problema quizás ya no tengas una segunda oportunidad. Sabemos que es difícil ser consciente de que algo malo podría pasarnos. Pero lo cierto es que la vida es caprichosa.

Nosotros sí que creemos en las segundas oportunidades. También creemos que hay formas de estar preparado de verdad. Porque hay accidentes que no se pueden evitar, pero con el Seguro de Vida y Dependencia podrás elegir mantener tu dignidad. No lo dejes para mañana.

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