Y que te quiten lo bailao

Tú vive y que te quiten lo «bailao». Y es que somos jóvenes con 30 años, pero también con 40, con 50 y con los que nos echen. Lo que cambia, según los vamos cumpliendo, es que cada vez nos preocupa menos lo que piensen los demás. Aun así, no somos personas inconscientes.

Es por eso que nuestras ganas de vivir y de disfrutar no deben interpretarse como una falta de responsabilidad o de sentido común. Mírate. Tienes la cabeza más amueblada, más experiencia y libertad económica ¿quién podría pararte ahora? Sin duda este es tu momento y que te quiten lo «bailao».

Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, podemos hacer casi cualquier cosa. Actividades impensables, acceder a grupos de personas con quienes viajar o salir a divertirnos y optar a  todo tipo de experiencias. No te dejes nada por hacer, por probar o descubrir ¿quién dijo miedo?

«Nunca sabes qué va a traer la marea»

Esta frase de la película Naufrago es muy inspiradora. Sin duda el mañana siempre es un misterio para todos. Incluso cuando pone algo en nuestro camino que a priori no sabemos cómo interpretar, a veces nos sorprende.

¿Dónde te imaginas tú a ti mismo dentro de 5 años? ¿Qué cosas te apetece hacer en este tiempo? Y lo que es mejor ¿qué o quién te impide hacerlas? Seguro que sabes que tú eres la persona más importante de tu vida. Es posible que ya hayas descubierto que también debes vivir para ti.

Bien. Ahora haz las cosas bien; has apostado por contratar un Seguro de Vida y Dependencia, así que ya estás seguro y tu futuro también ¿cuál es el siguiente paso?

Como te decía antes, que seamos capaces de gozar al 100 % de cada vivencia no significa que no queramos ciertas garantías. Una vez todo atado ya puedes dejarte llevar y que te quiten lo «bailao».

y que te quiten lo bailao

Vivir otra vida después de los 50

Cada vez envejecemos mejor por eso vivir otra vida después de los 50 es más que factible. Algunos de nosotros llegamos a esta edad radiantes de vida y salud ¿por qué debería ser diferente? Sin embargo, otras personas pasan por obstáculos dolorosos y pierden a seres queridos por el camino. Algunos pierden a sus parejas y parece que todo termina.

Pero déjame decirte que puedes concederte el vivir otra vida después de los 50, incluso siendo viudo o viuda. Seguro que a lo largo de los años has podido comprobar que siempre vuelve a salir el sol. A pesar de lo larga que sea la tormenta terminará, en uno u otro momento lo hará.

Podrás tener otra oportunidad de hacer cosas, de tener nuevos hobbies, de viajar, de formar un nuevo grupo de amigos. Son muchas las aventuras que aún te esperan y será fantástico vivirlas.

Vivir otra vida no debería darte miedo

Los orientales siempre dicen que no hay que preocuparse por nada. Que las cosas que pueden solucionarse lo harán y las que no tienen solución no se solucionarán. Es por eso que debes empezar a liberar espacio en tus pensamientos. Míralo como un experimento práctico ¿qué es lo que más miedo te da?

Ahora estás solo o sola en tu hogar, así que míralo por el lado positivo: de nuevo vuelves a tener libertad para hacer cualquier cosa. Pero si esa situación te asusta, si no sabes qué será de ti si por enfermedad perdieras tu independencia funcional, soluciónalo. Eso sí que puede arreglarse.

Contrata un Seguro de Vida y Dependencia y por menos de 100 € al año podrás vivir con total tranquilidad. Así, si algo te ocurre, AXA pondrá los medios necesarios para que mantengas tu dignidad y calidad de vida. Después de los 50 todavía te queda mucho por hacer, tanto como vivir otra vida y ante cualquier duda llámanos.

vivir otra vida después de los 50

Quién trae a casa los ingresos principales

La persona quien trae a casa los ingresos principales solía ser el hombre o marido. Los tiempos cambian, sin duda. El acceso de las mujeres a la universidad fue un paso decisivo y muy importante. Desde entonces no han dejado de llenar las aulas y sus capacidades y profesionalidad suponen un gran valor para las empresas.

También a nivel social ha marcado un hito. Aunque no debemos atribuir todas las novedades familiares al fenómeno del estudio. Pero quizás sí el retraso de la maternidad. Y es que desarrollarse a nivel profesional es complejo hoy en día, aunque muy satisfactorio. Es posible que la realización personal de muchos de nosotros pase por ese éxito laboral.

Este hecho podría retrasar el deseo de tener familia para las parejas jóvenes que ya conviven. Uno de los dos debe ser quien trae a casa los ingresos principales, al menos durante los primeros meses de vida del retoño. Es por eso que la estabilidad es importante, pero tanto al inicio como en los años sucesivos.

La vida profesional y personal se puede alternar

Los padres o las mujeres que deciden dar el pecho a su bebé deben hacer ciertos sacrificios. Sin duda nada que no puedan soportar, pero se trata de una tarea que recae sobre la mujer especialmente. Aunque el hombre pueden ofrecer una gran y necesaria colaboración en esos momentos.

Sin embargo, son ellos y no ellas los que deben incorporarse antes al trabajo.

Finalmente, una vez cumplida la baja por maternidad serán ellas las que deban incorporarse. Pero ¿y si fueran ellos los que pidieran una reducción de jornada para que ambos padres pudieran alternarse? Posiblemente, sería fantástico. Los primeros meses de vida de un niño son muy importantes. En otros países lo elevan a los dos primeros años como la etapa crucial.

Es por eso que ambos padres podrían valorar el trabajar o no según convenga para la crianza. Si primero es él quien trae a casa los ingresos principales, después podría ser ella.

Quién trae a casa los ingresos principales podría exponer a la familia

No significa que la familia esté más expuesta porque sea uno o el otro, sino que las opciones se reducen. Si solo uno de los dos permanece laboralmente activo podrían surgir miedos en ambos; ¿y si le pasa algo? ¿Cómo podrían comer si cae enfermo? ¿Quién se haría cargo de las facturas si hay algún accidente?

Ese es el verdadero problema: el azar. Es por eso que si tu familia depende solo de ti o de tu mujer esto te interesa. Si eres quien trae a casa los ingresos principales asegúrate de que podrá seguir siendo así pase lo que pase. Llámanos y te informaremos sin compromiso sobre el Seguro de Vida y Dependencia y ¡vive sin miedo!

quien trae a casa los ingresos

Prevenir o lamentar, ahora tú puedes decidir qué prefieres

A veces nos pasan cosas con las que no contábamos, pero claro, ya es tarde, por eso prevenir o lamentar es algo que nos dicen quienes nos aprecian. Seguro que tus padres, igual que los míos, en algún momento te han venido con la cantinela. Pero claro, siempre pensamos que ciertas cosas no nos pasarán a nosotros.

Y, bueno, también debemos admitir que a veces nos puede cierta rebeldía. Pero nuestros padres siempre van un paso por delante y entonces llega el día de escuchar eso de: «te lo dije». Sin duda un momento que todos preferiríamos ahorrarnos ¿no te parece? Por eso ahora prevenir o lamentar todavía está en tu mano.

te lo dije

Pero claro ¿de verdad crees que a ti nunca va a pasarte nada malo? Pues de corazón esperamos que así sea. Aunque para nuestros padres toda protección siempre es poca. Seguro que si les preguntas a ellos te dirían que adelante, que te asegures de que pase lo que pase en el futuro podrás afrontarlo.

Prevenir o lamentar, tu tranquilidad no se paga con dinero

Quedarte tranquilo, explicarle a tus padres que estarás preparado o simplemente vivir sin miedo es algo que no tiene precio. Para nosotros serán menos de 100 € al año, pero para ti será mucho más. Podrás sentir que llevas las riendas de tu vida y, aunque no seamos inmortales, estarás prevenido y respaldado por una gran compañía.

Más vale prevenir, porque si sigues pensando que nada malo puede pasarte, podrías descubrir que no eres inmune en el momento menos oportuno. Y entonces ya será tarde. Por eso las personas que más te quieren son siempre las que te recomiendan este tipo de cosas. Pero esto es solo para tu protección y tu tranquilidad.

El Seguro de Vida y Dependencia es un nuevo proyecto para ofrecerte un futuro mejor. Si por accidente o enfermedad pierdes tu autonomía o tu independencia, nosotros responderemos por ti. Para que puedas tener lo que necesites aunque pierdas tu trabajo y tus ingresos. No te faltará de nada. Ahora tú decides ¿prevenir o lamentar?

prevenir o lamentar

 

Protege tus intereses

Eso es todo lo que puedo recomendarte: protege tus intereses. Y es que hay muchas cosas que nadie puede hacer por nosotros y una de ellas es esta. Quizás pienses que si pasa algo podrás disponer de tus padres u otros familiares. Pero normalmente no es así. ¿Qué edad tienen ellos? ¿Hasta cuándo crees que podrán cuidar de ti?

Después está el tema la pareja. Puedes tenerla o no, pero ¿serías capaz de apostar porque estará ahí contigo siempre? No parece algo tan fácil, aunque si es así y confías 100 % en esa relación enhorabuena. Posiblemente ella cuide de ti si lo necesitas en el futuro, igual que tú harías lo mismo por ella. Todo irá bien.

Todavía puedes tener un plan C en tus hijos. Seguro que ellos pueden cuidarte en un futuro más o menos próximo; acudir a tu casa si lo necesitas o trasladarte a la suya si fuera necesario.

Si cuentas con cualquiera de estos respaldos y además tu economía (o la de ellos) lo permite, no debes preocuparte por nada. Ni ahora ni en el futuro.

protege tus intereses

Ahora protege tus intereses aunque tus planes A, B y C no sean viables

Seamos realistas; es probable que tus padres no puedan cuidar de ti siempre, quizás tu pareja no sea para siempre y a lo mejor todavía no tienes hijos. Son muchas las variables como para pretender que no haya fallos ¿quién querría dejar todo al azar? Puede salir bien o mal, pero ¿te conformarías con el 50 % de las posibilidades o prefieres apostar por el 100 %?

No es tan complicado, todos estamos expuestos a múltiples fenómenos. Los accidentes ocurren y se escapan a nuestro control. Seguro que nunca pasa nada, pero si pasa ¿te quedas con el 50? ¿Saldrá bien o mal? No dejes a medias tu futuro ni tus posibilidades. Apuesta por tener en tu mano todas las variables.

Escoge, protege tus intereses con el Seguro de Vida y Dependencia. Déjanos a nosotros esa parte que no puedes controlar y velaremos por tus intereses. Así, cuando las cosas no vayan bien, podrás mantener tu calidad de vida. ¡Siempre contigo!

¿Qué puede proporcionarte un seguro?

¿Qué piensas tú que puede proporcionarte un seguro? Esta es una pregunta complicada y con muchos matices. Lo cierto es que hoy en día existen tantos tipos de seguros como problemas nos puedan surgir. Uno de automóvil mediará por ti para que reparen tu coche si fuera necesario, para que te indemnicen o consigas lo que te corresponde.

Un seguro de salud puede ofrecerte agilidad, más opciones, soluciones a diversos problemas y seguridad. Mientras uno de vida podrá garantizar que a tu familia no le faltará de nada si faltases. Son, como ves, respuestas a situaciones que a veces podrían no tener solución posible y otras insuficiente.

Por eso nosotros queremos pensar que los seguros son garantías para nuestra tranquilidad.

¿Has oído alguna vez eso de que «más vale tener un seguro para nunca necesitarlo»? Quizás conozcas otras versiones pero la esencia es la misma. Los necesitamos para poder vivir mejor, para no tener preocupaciones, pero lo mejor es nunca tener que emplearlos. Eso significará que todo está yendo bien.

qué puede proporcionarte un seguro

Lo que puede proporcionarte un seguro es despreocupación

Sin duda, contratar un seguro para conseguir despreocuparte de lo que más te asusta, es una gran liberación. Si tienes personas a tu cargo, si vives sola y no tienes quien te cuide en caso de necesidad ¿por qué no informarte sobre el Seguro de Vida y Dependencia? Por menos de 100 € al año, además de obtener ventajas fiscales, estarás por fin despreocupada.

Así, si por accidente o enfermedad perdieses tu autonomía, siempre contarías con este respaldo. Podrás seguir adelante, adaptando tu hogar a tus nuevas necesidades, con solvencia y seguridad porque todo irá bien. Todos los días suceden cosas y esperemos no tener que vivir nunca ciertas experiencias, pero no se puede vivir con miedo.

Tu tranquilidad se llama SEGURO y nosotros podemos informarte de todos los detalles para que estés tranquila. Quizás tengamos suerte y nunca los necesitemos, pero debes saber que responderemos por ti. Llámanos.

seguro vida y dependencia

Cuándo hay que empezar a preocuparse por el futuro

Esta es una pregunta habitual ¿cuándo hay que empezar a pensar en nuestro futuro? Aquí podríamos emplear diversos criterios para resolver las dudas. Pero cada uno de nosotros daremos prioridad a algunos de ellos. Por ejemplo, la edad. Este es uno de los más habituales.

Suele ser normal pensar que a partir de cierta edad nuestras capacidades empiezan a verse mermadas. Algunos dicen que a partir de los 35 años, otros creen que a partir de los 40 y los más relajados aseguran que son los 50 los que marcan la diferencia.

Lo cierto es que hay muchas variables que intervienen a la hora de adelantar o retrasar ese momento. Además, no es algo que nosotros podamos notar tan claramente. Lo que significa es que nuestro cuerpo podría perder cierta densidad muscular u ósea, aunque no tiene por qué generarnos ningún inconveniente.

Variables que nos afectan con los años

Seguro que no te sorprende si te contamos que son los hábitos que llevamos los que de verdad van a influir en la calidad de nuestro envejecimiento. El que tengamos una vida activa, más o menos constante; si nuestra alimentación ha sido en general buena (la regla del 80 % natural frente a un 20 % libre). Y, por supuesto, si hemos consumidos ciertas sustancias.

Por otro lado, la forma en que afrontamos la vida, los retos o las tensiones también suele influir. ¿Te has dado cuenta de que las personas optimistas enferman menos? Sin duda hay un componente psicológico en nuestra salud que también podría tener algún papel en todo esto.

Es por eso que el momento en el que hay que empezar a preocuparse por el futuro podría ser tan eventual. Quizás podríamos pensar que es a partir de los 35 años cuando algunos de nosotros deberíamos chequear nuestro estado, tanto físico como mental.

Factores contextuales que podemos considerar

Otra parte de la población medimos nuestro futuro según las obligaciones que acumulemos. Es decir, estamos muy despreocupados si vivimos solos o sin pareja. Pero esa preocupación por el mañana crece según aumenta nuestra familia. Pensamos en que nuestro cónyuge tenga una buena vida en el futuro o en que a nuestros hijos no les falta de nada.

Esos sentimientos suelen ir más allá de nosotros mismos. Y el compromiso que adquirimos también. Por eso buscamos cumplirlo estemos o no físicamente implicados. Lo que significa que es el momento de buscar un Seguro de Vida y Dependencia para garantizar que todo irá bien, tanto para nosotros como para nuestros seres queridos.

Si tú también estás en ese momento en el que crecen tus preocupaciones y necesitas saber cuándo es el momento de pensar en el futuro, este es tu producto. Sea una cuestión fisiológica, psicológica o emocional, aquí encontrarás la tranquilidad que necesitas. Llámanos.

cuándo hay que empezar a preocuparse

 

Me funcionó, aunque nunca pensé que sería necesario

Debo decirte que a mi me funcionó. Realmente no pensé que fuera algo tan esencial. Sin duda supuso el poder seguir viviendo y la otra opción era perderlo todo. Te hablo de un accidente que marcó mi vida y la puso patas arriba. Aunque una buena decisión fue determinante.

Le ofrecieron un seguro a mi marido… Y aceptó

Hay ciertos seguros que realmente no te planeas o no sabes que existen hasta que te hablan de ellos. Gracias a los bancos, todos conocemos las pólizas de vida. También ciertos trances por los que pasamos nos muestran la utilidad de contratar los decesos. Pero ¿un seguro de vida y dependencia?

Y es que claro, es importante que nuestra familia pueda salir adelante si pasa cualquier cosa. Pero todos pensamos en la muerte como la peor situación. Imagínate, de repente tu marido tiene un accidente o no se recupera debidamente de alguna enfermedad y ya no hay vuelta atrás.

Sin duda somos más frágiles de lo que pensamos; una varicela en la edad adulta, una neumonía o una infección que se complica. En realidad hay mil cosas en las que, por supuesto, no queremos ni pensar. Hasta que un día nos sorprenden.

Por eso mi marido firmó cuando le presentaron la opción de contratar un nuevo seguro ante una posible situación de dependencia.

Y pasó lo que nadie se esperaba, pero me funcionó

Debo decirte que no estuve de acuerdo cuando él me lo contó. Solo pensaba en otro pequeño gasto, otra obligación anual que, aunque pequeña, había que pagar. Pero él me explicó que sin duda valía la pena. Y es que si a él le pasaba algo, pero sobrevivía, quizás podría necesitar cuidados durante toda su vida «como le pasó a nuestro vecino cuando sufrió el Ictus».

No tuve nada que objetar. Conocía el caso de mis vecinos; si él hubiera fallecido, ella habría solicitado la pensión de viudedad y, con el tiempo, habría podido reponerse. Pero con las secuelas que le quedaron ya no pudo volver a andar. Ella lo dejó todo para cuidarle. Tuvieron que pedir subvenciones para comprar una cama adaptada, una grúa para moverle…

Sin duda fue mucho peor y, solo dos años después, ella parecía haber envejecido diez. A eso había que sumar los apuros económicos que tuvieron que afrontar. Aunque, por suerte, en su caso los hijos de la pareja ayudaron a cubrir sus gastos. Era una situación por la que yo no quería pasar.

Pero me tocó.

Mi marido se cruzó en el camino de un coche cuyo conductor no respetó aquello de no beber al volante. Créeme si te digo que aún no he perdonado a ese hombre que sesgó nuestras vidas en segundo. El brazo y la pierna izquierdos de mi marido se rompieron por tantas partes que hubo que tomar decisiones drásticas. Él no podría volver a trabajar.

Por suerte, dentro de todo, pudimos salir adelante

Yo no pensaba en el seguro que había contratado él años atrás, solo lloraba. Le veía en el hospital tan dañado y no soportaba la impotencia que me presionaba el corazón. Varios días después él me dijo «cariño, llama a la compañía e infórmate de qué debemos hacer».

Así lo hice y la respuesta fue inmediata. El Seguro de Vida y Dependencia iba a cubrir las necesidades de mi marido y las mías propias. Siempre le estaré agradecida por haber tomado aquella decisión, porque me funcionó.

me funcionó

Por qué es importante asegurarse

Por qué es importante asegurarse es algo que se preguntan solo las personas que no ven utilidad en ciertas herramientas. Y es que es posible que no seas capaz de distinguir algunos venenos por el olor, por eso hemos desarrollado ciertos instintos de supervivencia.

La pirámide de Maslow nos hablan de prioridades y según las vamos cubriendo, desde las más básicas como comer, estas se van sustituyendo por otras. Aquí pasa exactamente lo mismo. Por eso, si pasamos por una mala racha, lo primero y prioritario es encontrar trabajo.

Después, una vez conseguido este objetivo, nos preocupamos por la vivienda o la alimentación. Y así es como iríamos ascendiendo en la pirámide del ejemplo. De forma que, cuando tenemos nuestras necesidades básicas cubiertas, empezamos a sentir otras inquietudes.

por qué es importante asegurarse

Y las otras necesidades personas y sociales

Seguramente, dentro de nuestra actualidad, la cúspide de la pirámide (autorrealización personal) tendría diferentes matices para cada uno. Quizás, si tu motivo principal de realización sea ser un buen padre o que tus hijos sean felices, difiera del mío. Para otro podría ser la aceptación de sí mismo y vivir en paz con cuantos le rodean.

Sin embargo, no siempre esa cúspide habla de nosotros. Porque cuando tenemos personas a nuestro cargo, nuestra paz interior pasa por la de ellos primero. Y claro, ya es bastante complicado depender de uno mismo hoy en día y lograr ser autosuficiente e independiente. Imagina si además debes preocuparte porque lo consigan los que están a tu cargo.

Esa parte tan social de la que estamos compuestos todos no siempre nos deja mirar para otro lado. Y al final nos desvivimos, en mayor o menor medida, para ofrecer a otros lo que pensamos que es justo. Como pasa con nuestros hijos.

Pero ¿cómo puedes estar seguro de que conseguirás cumplir esa hazaña que te has propuesto? ¿Podrías tener ese control que pretendes sobre ti o sobre terceros?

Mucho nos tememos que no. Por eso hay herramientas que pueden ofrecerte todo aquello que podrías no conquistar por ti mismo, como el Seguro de Vida y Dependencia. Llámanos y te contamos cómo.

La comodidad del hogar

Vivir sin correr riesgos, siempre contando con la comodidad del hogar, puede servirles a algunos. Porque aporta una falsa sensación de control que produce tranquilidad. Puedes saber más o menos qué va a pasar cada día, conoces las rutas, dónde localizar cada cosa y tu entorno no te depara grandes sorpresas o novedades.

Sin embargo, ese exceso de confianza en ocasiones nos juega malas pasadas. Quizás sea por esa tranquilidad por la que dejamos de vigilar nuestro entorno y estamos menos atentos. Es como conducir después de 20 años de carné, cuando parece que enlazas cada movimiento de forma automática.

La comodidad también puede relacionarse con los accidentes

Es justo cuando dejas de prestar atención a lo que haces cuando corres más riesgos. De repente la comodidad del hogar puede ser imprevisible y los descuidos desencadenan situaciones inesperadas. Un cubierto que cae al suelo, un giro brusco mientras la puerta del armario sigue abierta o un cazo sobre calentado en la cocina.

 

Los niños o las personas mayores son más vulnerables en estos casos por varias razones; por un lado, porque su movilidad y reflejos son más limitados. Por otro lado porque su percepción del peligro es menor o incluso nula. Piensas en la cantidad de medidas adicionales de seguridad que pones en marcha para acondicionar la vivienda para ellos.

No obstante, hablábamos de falsa sensación de seguridad porque no es cierto que lo podamos tener todo controlado. No existe tal porcentaje de control. ¿Alguna vez te has cortado con un folio o una hoja de papel? ¿Te das cuenta lo incómodo y molesto que resulta algo tan inocente como eso?

Es por eso que dentro de nuestras viviendas también suceden cosas que, de forma espontánea, nos dañan. Y, aunque nunca podremos estar seguros de que nada va a pasarnos, sí que podemos protegernos del daño.

La comodidad del hogar podrá seguir siendo una incertidumbre, pero no lo serán las consecuencias o nuestra responsabilidad sobre ellas. En Seguro de Vida y Dependencia podemos ofrecerte todas las garantías necesarias para arrojar luz ante cualquier accidente.

la comodidad del hogar