Decisiones que pueden salvar tu vida

Hay decisiones que sin duda pueden salvarte. Y es que es todo tan relativo. Hace poco yo viví de cerca una situación que me hizo reflexionar y ahora no corro riesgos. Cuando pensamos que todo irá bien o estamos en un momento tranquilo todo puede torcerse. Puede ser el azar, el destino o un accidente fortuito sin más, pero hacer planes a veces no tiene sentido.

Quizás tú tenías preparada una hoja de ruta previa, con tus planes a futuro y un camino trazado. Pero es todo tan caprichoso que quizás tus circunstancias puedan cambiar de un día para otro. Es por eso que hay que ser precavidos. Al menos cubrirse las espaldas para poder afrontar la vida con más tranquilidad. Porque nunca sabes lo que puede pasar, pero por si acaso estarás preparado para lo que sea. Seguro que sabes a qué decisiones me refiero. Pero te cuento.

Esto le pasó a mi mejor amiga

Te voy a hablar de un caso que conocí de primera mano y que me hizo reflexionar. Mi mejor amiga se separó hace un par de años de su marido. Al principio parecía que lo habían arreglado bien, pero después la cosa se complicó. Ellos tenían un hijo y él empezó a saltarse los pagos de la manutención. Empezaron con pleitos y un buen día desapareció. Después supimos que se había ido a sudamérica a trabajar, pero nunca volvió a asumir sus responsabilidades.

La vida empezó a ser más tranquila. Ella buscó una chica que le ayudara a cuidar a su pequeño y empezó a trabajar más horas para compensar sus gastos. Iba y venía constantemente y parecía que todo saldría bien. Los jefes apreciaban su implicación y ya tenía contrato indefinido. Hasta que una noche cambiaron las cosas. Ella volvía de trabajar y había bastante tráfico. Las colas de coches se movían y se paraban de forma intermitente.

decisiones

Había detenido su vehículo saliendo de una curva porque el tráfico estaba colapsado. Le tocó a ella. Supongo que la falta de visibilidad le perjudicó, pero un fuerte golpe la sacó de la carretera. Otro conductor no había visto el atasco. Quizás iría a los 120 km/h que permite la autovía, pero le destrozó el coche y ella salió disparada por el cristal.

Decisiones que pueden salvarte a ti y a los tuyos

Ella no murió, pero quedó postrada en una silla. Perdió su trabajo por no tener las capacidades físicas necesarias. Lo perdió todo. Tuvo que volver a casa de sus padres. Se mudó de cuidad y su hijo perdió a sus compañeros de colegio y su entorno. Ahora, un año después, todavía sigue peleando por conseguir algún tipo de pensión ¿qué será de ella si sus padres faltan?

Esto me llevó a replantearme las cosas. Yo no tengo hijos, pero vivo sola y, ante alguna complicación, no tengo la opción de volver con mis padres ni con ninguna otra persona. Tuve que tomar decisiones. Es por eso que he contratado el Seguro de Vida y Dependencia de AXA. Porque morir no es lo peor que puede pasarte. Así, pase lo que pase, podré seguir viviendo sola y mantener mi calidad de vida ¿qué harías tú?

Decisiones que pueden salvar tu vida

También te puede interesar

Contacta con nosotros

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.
Los campos obligatorios están marcados con *