¿Qué puede proporcionarte un seguro?

¿Qué piensas tú que puede proporcionarte un seguro? Esta es una pregunta complicada y con muchos matices. Lo cierto es que hoy en día existen tantos tipos de seguros como problemas nos puedan surgir. Uno de automóvil mediará por ti para que reparen tu coche si fuera necesario, para que te indemnicen o consigas lo que te corresponde.

Un seguro de salud puede ofrecerte agilidad, más opciones, soluciones a diversos problemas y seguridad. Mientras uno de vida podrá garantizar que a tu familia no le faltará de nada si faltases. Son, como ves, respuestas a situaciones que a veces podrían no tener solución posible y otras insuficiente.

Por eso nosotros queremos pensar que los seguros son garantías para nuestra tranquilidad.

¿Has oído alguna vez eso de que «más vale tener un seguro para nunca necesitarlo»? Quizás conozcas otras versiones pero la esencia es la misma. Los necesitamos para poder vivir mejor, para no tener preocupaciones, pero lo mejor es nunca tener que emplearlos. Eso significará que todo está yendo bien.

qué puede proporcionarte un seguro

Lo que puede proporcionarte un seguro es despreocupación

Sin duda, contratar un seguro para conseguir despreocuparte de lo que más te asusta, es una gran liberación. Si tienes personas a tu cargo, si vives sola y no tienes quien te cuide en caso de necesidad ¿por qué no informarte sobre el Seguro de Vida y Dependencia? Por menos de 100 € al año, además de obtener ventajas fiscales, estarás por fin despreocupada.

Así, si por accidente o enfermedad perdieses tu autonomía, siempre contarías con este respaldo. Podrás seguir adelante, adaptando tu hogar a tus nuevas necesidades, con solvencia y seguridad porque todo irá bien. Todos los días suceden cosas y esperemos no tener que vivir nunca ciertas experiencias, pero no se puede vivir con miedo.

Tu tranquilidad se llama SEGURO y nosotros podemos informarte de todos los detalles para que estés tranquila. Quizás tengamos suerte y nunca los necesitemos, pero debes saber que responderemos por ti. Llámanos.

seguro vida y dependencia

Cuándo hay que empezar a preocuparse por el futuro

Esta es una pregunta habitual ¿cuándo hay que empezar a pensar en nuestro futuro? Aquí podríamos emplear diversos criterios para resolver las dudas. Pero cada uno de nosotros daremos prioridad a algunos de ellos. Por ejemplo, la edad. Este es uno de los más habituales.

Suele ser normal pensar que a partir de cierta edad nuestras capacidades empiezan a verse mermadas. Algunos dicen que a partir de los 35 años, otros creen que a partir de los 40 y los más relajados aseguran que son los 50 los que marcan la diferencia.

Lo cierto es que hay muchas variables que intervienen a la hora de adelantar o retrasar ese momento. Además, no es algo que nosotros podamos notar tan claramente. Lo que significa es que nuestro cuerpo podría perder cierta densidad muscular u ósea, aunque no tiene por qué generarnos ningún inconveniente.

Variables que nos afectan con los años

Seguro que no te sorprende si te contamos que son los hábitos que llevamos los que de verdad van a influir en la calidad de nuestro envejecimiento. El que tengamos una vida activa, más o menos constante; si nuestra alimentación ha sido en general buena (la regla del 80 % natural frente a un 20 % libre). Y, por supuesto, si hemos consumidos ciertas sustancias.

Por otro lado, la forma en que afrontamos la vida, los retos o las tensiones también suele influir. ¿Te has dado cuenta de que las personas optimistas enferman menos? Sin duda hay un componente psicológico en nuestra salud que también podría tener algún papel en todo esto.

Es por eso que el momento en el que hay que empezar a preocuparse por el futuro podría ser tan eventual. Quizás podríamos pensar que es a partir de los 35 años cuando algunos de nosotros deberíamos chequear nuestro estado, tanto físico como mental.

Factores contextuales que podemos considerar

Otra parte de la población medimos nuestro futuro según las obligaciones que acumulemos. Es decir, estamos muy despreocupados si vivimos solos o sin pareja. Pero esa preocupación por el mañana crece según aumenta nuestra familia. Pensamos en que nuestro cónyuge tenga una buena vida en el futuro o en que a nuestros hijos no les falta de nada.

Esos sentimientos suelen ir más allá de nosotros mismos. Y el compromiso que adquirimos también. Por eso buscamos cumplirlo estemos o no físicamente implicados. Lo que significa que es el momento de buscar un Seguro de Vida y Dependencia para garantizar que todo irá bien, tanto para nosotros como para nuestros seres queridos.

Si tú también estás en ese momento en el que crecen tus preocupaciones y necesitas saber cuándo es el momento de pensar en el futuro, este es tu producto. Sea una cuestión fisiológica, psicológica o emocional, aquí encontrarás la tranquilidad que necesitas. Llámanos.

cuándo hay que empezar a preocuparse

 

El futuro puede ser incierto… O no tanto

El futuro llegará, quizás mañana o dentro de veinte años, pero ¿sabes lo que tiene pensado para ti? Muchos de nosotros disfrutamos haciendo planes, imaginando opciones y preparando listas. Pensamos en la situación que tenemos ahora y fantaseamos con cómo estaremos dentro de ¿cinco años, por ejemplo?

Resulta divertido dibujar el camino que queremos recorrer, al menos para unos, a otros la incertidumbre nos asusta un poco. El mercado laboral es complicado para muchos, más inestable que antaño y la tecnología parece que nos gana un poco de terreno a diario.

Antes trabajar en un banco suponía cierta tranquilidad, pero ¿los bancos serán lo que son ahora dentro de 10 años? ¿Y tú? ¿Dónde estarás tú? Y muchas profesiones sufrirán diferentes cambios o mutanciones.

¿Qué será de las personas en el futuro?

Eso es algo que nadie puede contestar ahora mismo, pero mira a tu alrededor. Ahora ya no existe un solo tipo de familia, sino más de mil. Las personas nos unimos, tenemos hijos (o no), nos separamos, volvemos a juntarnos, cada uno aporta su descendencia o compramos viviendas entre varios amigos. La convivencia es tan compleja que cada hogar es único.

Tenemos niños o nos dedicamos a disfrutar de la eterna soltería o llenamos la casa de mascotas o tenemos dos parejas a la vez. Sin duda es incierto pensar en cómo evolucionará todo en el futuro, pero sí que hay cosas que podemos garantizarnos.

Sabemos que si ahorramos ahora tendremos dinero el día de mañana o que si tenemos el coche a todo riesgo nos lo repararán si sufrimos algún accidente. Lo que no sabemos es si podrán repararnos a nosotros ¿es así?

Las cosas pueden cambiar en un día, en una década y también en un solo segundo. Es por eso que es tan importante saber con qué opciones podemos contar, por si el futuro no nos trata bien. ¿Quién se encargará de cuidarnos? ¿Podrá mantenernos? ¿Seguirá pagando nuestra vivienda?

Pero si quieres disfrutar de tu independencia no pienses que todo está perdido para ti. El Seguro de Vida y Dependencia piensa en todo para que puedas mantener tu calidad de vida. Y, sobre todo, para que el futuro no sea tan incierto. Llámanos y te informaremos de todos los detalles que te interesan.

el futuro

Honor y altruismo tienen muchas formas

El honor y el altruismo son cualidades que ya parecen de otro planeta. No suelen ser muy comunes y las asociamos casi más a películas. Pero en realidad hay más casos entre nosotros de los que nos creemos.

 

Por ejemplo en nuestra propia familia. Ese deber de cumplir para con los nuestros pase lo que pase. Y la máxima expresión de ese honor es cuidar de los tuyos pase lo que pase.

 

Como si estableciéramos un vínculo protector o de responsabilidad, más allá de enfados y otras situaciones banales. Un compromiso de protección que queremos cumplir a pesar de todo.

 

Cuando se trata de nuestros hijos podemos llamarlo amor o deber. Pero si es con nuestra pareja se parece más al altruismo. Es decir, sin esperar nada a cambio. Aunque debe ser una elección personal.

Querer cuidar a los que te importan y asegurarte de que no les faltará de nada

 

Ese debe ser el auténtico honor del siglo XXI. En ese caso, para ser una persona de honor, debes asegurarte de poder cumplir con esa tarea. Es decir, garantizar a los más quieres que todo irá bien.

 

Pero lo cierto es que hacer esa promesa, aunque sea a nosotros mismos, no nos garantiza nada. Eso es así porque no podemos controlarlo todo. Nuestro entorno se escapa y los accidentes ocurren.

 

Eso no significa que no podamos cumplir nuestras responsabilidades, solo que debemos buscar otras vías para hacerlo. Como ya hemos dicho que no podemos tener el control total de todo, lo que sí podemos hacer es buscar formas de salvarlo todo.

 

De la misma forma que contratamos un seguro de cancelación por si a última hora nos cambian las fechas de las vacaciones. ¿Quién querría perder todo el dinero de un fantástico viaje organizado?

 

Por eso para tu vida también hay otro tipo de seguros. Unos ayudarán a los tuyos cuando tú te hayas ido. Pero otros te ayudarán también a ti si por accidente o enfermedad tus condiciones físicas cambian.

 

Se trata del seguro de Vida y Dependencia. Un producto que será tu salvavidas si ya no puedes seguir trabajando. Y también el de tu familia, porque les permitirá mantener su calidad de vida. Infórmate.

honor

El destino y sus tirabuzones

El destino es a veces caprichoso. Te preparas a conciencia durante años para dedicarte a una cosa y, de repente, decide que te va a llevar por otro camino ¿te ha pasado alguna vez? Ahora bien, algunos de nosotros somos capaces de reinventarnos y adaptarnos de nuevo, pero a otros nos cuesta más. Y es que no todos tenemos esa facilidad para borrar y empezar de nuevo. Supongo que podríamos compararlo con un cambio de pareja.

Si llevabas años conviviendo junto a un hombre o a una mujer, es fácil que tuvieras ciertos planes pre-diseñados. Es decir, dabas por hecho que tu vida amorosa estaba resuelta, sin más. Y, de alguna forma, sabíamos que tus planes futuros, experiencias y situaciones del tipo que fueran, las vivirías con esa persona. Pero un día se termina, sin más. Es entonces cuando tu vida presente y futura se rompe y debes reconstruirla de nuevo. Pero con otros parámetros.

¿Y si la situación no cambiar fuera sino dentro de ti?

De repente el destino con sus tirabuzones decide ponerte a prueba. No se trata de algo externo de tu vida, como pasa en el ejemplo anterior, ahora se trata de ti mismo. Imagina que tus capacidades y habilidades cambian. Una enfermedad o un accidente merman tu físico ligeramente, pero lo justo como para que todo cambie; no podrás seguir trabajando como hasta ahora. Si vives solo, necesitarás que alguien se haga cargo de ti y yo no podrás aportar tu salario.

Aquí tendrás que valorar diferentes aspectos. Es posible que si eres joven no quieras ser una carga para nadie. Tampoco tiene por qué gustarte la idea de cambiar de vivienda o verte en una residencia, con ese ambiente enrarecido y rodeado de extraños. Pero en ese caso ¿cómo esperas reconstruirte para seguir adelante con otra perspectiva?

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

La película «Intocable» muestra una vida llena de esperanza, una segunda oportunidad en la que simplemente hay otras prioridades. Pero no todo podemos contar con una fortuna similar que nos respalde dado el caso ¿no es así? Y si no nadas en la abundancia, será mejor que tengas un plan B que haga posible esa segunda oportunidad.

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad, donde nadie más te la da, para que puedas ser dueño de tu destino. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

destino

Seguro de dependencia

El Seguro de Dependencia es un producto que AXA ha creado para dar respuesta a tus inquietudes. Y es que seguro que conoces los seguros de vida o de decesos. Es posible que incluso los tengas ambos. Pero este tipo de pólizas protegen a tus supervivientes. Sirven para garantizarles una calidad de vida, aunque tú ya no estés. También para ahorrarles un gasto importante en tu despedida.

Ahora bien. Sabemos que si te has preparado así es porque sabes que no eres tú el que lleva las riendas en la vida. Sin duda ya habrás podido averiguar lo caprichoso que puede ser el destino. Es por eso que hay otras opciones que no habías contemplado ¿no te parece? Como el Seguro de Dependencia que aquí te presentamos. Porque más allá de un trágico final, podrían suceder otras cosas. Lo vemos.

Y de repente… Un accidente


Quizás sea un accidente. Las personas que conducimos mucho a lo largo de la semana siempre tenemos estas cosas presentes. Un día te despistas o tropiezas con alguien que no ha dormido suficiente. Y te despiertas en un hospital sin saber muy bien qué ha pasado o por qué estás allí. Pero entonces te dan las malas noticias y la realidad te golpea con fuerza. No vas a poder volver a trabajar.

Aquí tu seguro de vida no tiene mucho que hacer, al fin y al cabo sigues respirando. Ojalá sea así por mucho tiempo, pero ¿dónde está tu plan B? ¿Cómo mantendrás ahora a tu familia? ¿Y qué hay de tus nuevas necesidades o cuidados? De repente has pasado a ser una persona dependiente.

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad donde nadie más te la da. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

seguro de dependencia

Preparado o no para el resto de tu vida

Puede que te sientas preparado o que ni te lo plantees. Muchos de nosotros vivimos la vida como las relaciones ¿sabes eso de que no eres consciente de lo que tienes hasta que lo pierdes? Lo habrás oído miles de veces. Siempre se escucha esa cantinela cuando termina una pareja. Pero eso es porque añoras los momentos vividos. Quizás el calor de los enfados ya pasó y ahora son otros recuerdos los que adquieren más fuerza.

Es posible que pienses que dejaste cosas por hacer ¿podrías haberlo arreglado? ¿Podrías haberlo hecho mejor? La verdad es que siempre se puede hacer mejor. Eso no significa que valga de nada lamentarlo ahora. Vuestro momento ya pasó. No te arrepientas, pero aprende. A veces la vida nos ofrece otra oportunidad para hacer las cosas mejor. Otras veces no hay más oportunidades. No importa si estás o no preparado.

Quizás tú solo tengas una opción ¿lo has pensado?


La DGT no deja de buscar formas de llamar nuestra atención. Sus campañas se han endurecido considerablemente. Todo para recordarnos que hemos perdido a mucha gente por el camino. Algunos por un error propio y otros por uno ajeno. Pero para todos ellos no habrá una segunda oportunidad. Ninguno de ellos podrá volver a intentarlo.

Desde AXA también queremos atraer tu atención. Aunque sería muy duro perderte, nosotros creemos que eso no es lo peor que puede pasarte. ¿Has sentido alguna vez que perdías el control de tu cuerpo? ¿Has intentado hacer algo pero no has sido capaz? Ahora imagina que eso te pasa cada día del resto de tu vida. Una enfermedad o un accidente puede cambiar el resto de tu vida. ¿De verdad estás preparado?

Ahora es cuando tienes más opciones

No cometas de nuevo los mismos errores. Si esperas a que surja el problema quizás ya no tengas una segunda oportunidad. Sabemos que es difícil ser consciente de que algo malo podría pasarnos. Pero lo cierto es que la vida es caprichosa.

Nosotros sí que creemos en las segundas oportunidades. También creemos que hay formas de estar preparado de verdad. Porque hay accidentes que no se pueden evitar, pero con el Seguro de Vida y Dependencia podrás elegir mantener tu dignidad. No lo dejes para mañana.

preparado

Seguro que no te hace falta

Seguro que no. Sabemos que eres una persona excepcional. Es posible que nunca hayas estado enfermo de verdad. Quizás solo te hayan operado las muelas del juicio. Y desde luego no te han puesto puntos. De pequeño eras de los pocos que no llegaban a casa con las rodillas peladas. Un niño impecable y un hombre con suerte.

Siempre piensas que todo irá bien y así ha sido. Porque acertaste con los estudios y tienes un trabajo estupendo. También tu chica es preciosa. Sin duda pasáis muy buenos ratos juntos. Posiblemente sea tu mejor amiga ¿se puede pedir más a la vida?

Un día que no olvidarás


Seguro que no te habías planteado antes algo así. Pero un día llega tu mujer a casa y dice esa frase mágica y trágica que lo cambia todo; «cariño estoy embarazada». Aquí es donde empieza el resto de tu vida. Porque de repente sientes tanto miedo como alegría. Ya no es todo tan seguro y fantástico. Ahora no se trata de confianza, porque hay algo que ya no depende de ti. Ves como tu seguridad se esfuma en segundos.

¿Cómo vas a proteger a tu hijo? ¿Cómo vas a garantizarle que nada malo le va a pasar? Y lo que es peor ¿cómo puedes asegurarte de que nada malo te pase a ti? Ahora sientes el peso de la responsabilidad sobre tus hombros y no sabes si podrá contigo. Pronto habrá un pequeño bebé en tus brazos que dependerá de ti para salir adelante.

Seguro que ahora necesitas opciones

No basta ya con creer que todo va a ir bien. Ahora necesitas la garantía de que así va a ser. Una garantía que no sabes muy bien dónde buscar y que puede acabar con tu tranquilidad. Pero también es un momento de entereza. El papel de padre será el más importante que vas a interpretar en toda tu vida.

Si necesitas un apoyo real nosotros estaremos aquí para dártelo. En AXA hemos creado para ti el Seguro de Vida y Dependencia. Así podrás estar preparado para cualquier cosa. Y tu familia siempre tendrá un respaldo seguro para afrontar todo lo que os depare el futuro. Contrata ya y céntrate en lo que de verdad es importante.

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