Seguros complementarios para cualquier problema

¿Sabes cuáles son los seguros complementarios? Muchos de nosotros entendemos la importancia de contratar ciertas garantías para vivir tranquilos. Algunas de esas garantías se materializan en los seguros que existen en el mercado. Pólizas que respaldan infinidad de problemas que podemos enfrentar a lo largo de nuestra vida y trabajo.

Es normal que tengamos más de una póliza, de hecho, casi todos tenemos más de dos. Las más habituales son el seguro de hogar y el del vehículo, pero hay infinidad de formatos y muchos de ellos son complementarios. Y es que la privatización y las dificultades para acceder a según qué cosas hacen de los seguros algo imprescindible.

Por ejemplo, ciertos bancos no te ofrecen ningún tipo de hipoteca a no ser que tengas un seguro de vida que te respalde. Por suerte ya no es obligatorio que contrates dicho seguro con ellos. De esta forma puedes elegir el que más te convenga a ti y no a tu sucursal.

Los seguros complementarios más interesantes

Justo ese tipo de pólizas, las de los seguros de vida, son algunas de las más flexibles que hay. Variables como tu edad, estado de salud o el capital que te interesa varían el resultado. Pero también las opciones que más te preocupan ¿estás casado y quieres no les falte de nada a tu pareja e hijos? ¿Te basta con morir sin cargas y que tu seguro cubra tu hipoteca?

Es fantástico, pero asegúrate de que no se te escapa ningún detalle, porque ¿de qué sirve un seguro si no responde específicamente a las necesidades del asegurado?

Nosotros hemos ido más allá y, sin duda podemos ofrecerte esas variables que te interesan. Pero también otras muchas. Espero que no sea tu caso, pero ¿has pensado en tu futuro si no mueres? Es decir, todos podemos tener un accidente y nos exponemos a diario a ello, aunque eso no significa que el desenlace tenga que ser la muerte.

seguros complementarios

Podría ser peor, quedar mal parado y no poder trabajar más o convertirte en una persona dependiente y con un montón de necesidades. Ahí es donde aparece el Seguro de Vida y Depencia y sí, puedes contratarlo solo o como uno de los seguros complementarios al de vida. Disfruta tranquilo de lo que te depare el futuro y aunque cualquier duda llámanos.

 

Y que te quiten lo bailao

Tú vive y que te quiten lo «bailao». Y es que somos jóvenes con 30 años, pero también con 40, con 50 y con los que nos echen. Lo que cambia, según los vamos cumpliendo, es que cada vez nos preocupa menos lo que piensen los demás. Aun así, no somos personas inconscientes.

Es por eso que nuestras ganas de vivir y de disfrutar no deben interpretarse como una falta de responsabilidad o de sentido común. Mírate. Tienes la cabeza más amueblada, más experiencia y libertad económica ¿quién podría pararte ahora? Sin duda este es tu momento y que te quiten lo «bailao».

Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, podemos hacer casi cualquier cosa. Actividades impensables, acceder a grupos de personas con quienes viajar o salir a divertirnos y optar a  todo tipo de experiencias. No te dejes nada por hacer, por probar o descubrir ¿quién dijo miedo?

«Nunca sabes qué va a traer la marea»

Esta frase de la película Naufrago es muy inspiradora. Sin duda el mañana siempre es un misterio para todos. Incluso cuando pone algo en nuestro camino que a priori no sabemos cómo interpretar, a veces nos sorprende.

¿Dónde te imaginas tú a ti mismo dentro de 5 años? ¿Qué cosas te apetece hacer en este tiempo? Y lo que es mejor ¿qué o quién te impide hacerlas? Seguro que sabes que tú eres la persona más importante de tu vida. Es posible que ya hayas descubierto que también debes vivir para ti.

Bien. Ahora haz las cosas bien; has apostado por contratar un Seguro de Vida y Dependencia, así que ya estás seguro y tu futuro también ¿cuál es el siguiente paso?

Como te decía antes, que seamos capaces de gozar al 100 % de cada vivencia no significa que no queramos ciertas garantías. Una vez todo atado ya puedes dejarte llevar y que te quiten lo «bailao».

y que te quiten lo bailao

Vivir otra vida después de los 50

Cada vez envejecemos mejor por eso vivir otra vida después de los 50 es más que factible. Algunos de nosotros llegamos a esta edad radiantes de vida y salud ¿por qué debería ser diferente? Sin embargo, otras personas pasan por obstáculos dolorosos y pierden a seres queridos por el camino. Algunos pierden a sus parejas y parece que todo termina.

Pero déjame decirte que puedes concederte el vivir otra vida después de los 50, incluso siendo viudo o viuda. Seguro que a lo largo de los años has podido comprobar que siempre vuelve a salir el sol. A pesar de lo larga que sea la tormenta terminará, en uno u otro momento lo hará.

Podrás tener otra oportunidad de hacer cosas, de tener nuevos hobbies, de viajar, de formar un nuevo grupo de amigos. Son muchas las aventuras que aún te esperan y será fantástico vivirlas.

Vivir otra vida no debería darte miedo

Los orientales siempre dicen que no hay que preocuparse por nada. Que las cosas que pueden solucionarse lo harán y las que no tienen solución no se solucionarán. Es por eso que debes empezar a liberar espacio en tus pensamientos. Míralo como un experimento práctico ¿qué es lo que más miedo te da?

Ahora estás solo o sola en tu hogar, así que míralo por el lado positivo: de nuevo vuelves a tener libertad para hacer cualquier cosa. Pero si esa situación te asusta, si no sabes qué será de ti si por enfermedad perdieras tu independencia funcional, soluciónalo. Eso sí que puede arreglarse.

Contrata un Seguro de Vida y Dependencia y por menos de 100 € al año podrás vivir con total tranquilidad. Así, si algo te ocurre, AXA pondrá los medios necesarios para que mantengas tu dignidad y calidad de vida. Después de los 50 todavía te queda mucho por hacer, tanto como vivir otra vida y ante cualquier duda llámanos.

vivir otra vida después de los 50

Me funcionó, aunque nunca pensé que sería necesario

Debo decirte que a mi me funcionó. Realmente no pensé que fuera algo tan esencial. Sin duda supuso el poder seguir viviendo y la otra opción era perderlo todo. Te hablo de un accidente que marcó mi vida y la puso patas arriba. Aunque una buena decisión fue determinante.

Le ofrecieron un seguro a mi marido… Y aceptó

Hay ciertos seguros que realmente no te planeas o no sabes que existen hasta que te hablan de ellos. Gracias a los bancos, todos conocemos las pólizas de vida. También ciertos trances por los que pasamos nos muestran la utilidad de contratar los decesos. Pero ¿un seguro de vida y dependencia?

Y es que claro, es importante que nuestra familia pueda salir adelante si pasa cualquier cosa. Pero todos pensamos en la muerte como la peor situación. Imagínate, de repente tu marido tiene un accidente o no se recupera debidamente de alguna enfermedad y ya no hay vuelta atrás.

Sin duda somos más frágiles de lo que pensamos; una varicela en la edad adulta, una neumonía o una infección que se complica. En realidad hay mil cosas en las que, por supuesto, no queremos ni pensar. Hasta que un día nos sorprenden.

Por eso mi marido firmó cuando le presentaron la opción de contratar un nuevo seguro ante una posible situación de dependencia.

Y pasó lo que nadie se esperaba, pero me funcionó

Debo decirte que no estuve de acuerdo cuando él me lo contó. Solo pensaba en otro pequeño gasto, otra obligación anual que, aunque pequeña, había que pagar. Pero él me explicó que sin duda valía la pena. Y es que si a él le pasaba algo, pero sobrevivía, quizás podría necesitar cuidados durante toda su vida «como le pasó a nuestro vecino cuando sufrió el Ictus».

No tuve nada que objetar. Conocía el caso de mis vecinos; si él hubiera fallecido, ella habría solicitado la pensión de viudedad y, con el tiempo, habría podido reponerse. Pero con las secuelas que le quedaron ya no pudo volver a andar. Ella lo dejó todo para cuidarle. Tuvieron que pedir subvenciones para comprar una cama adaptada, una grúa para moverle…

Sin duda fue mucho peor y, solo dos años después, ella parecía haber envejecido diez. A eso había que sumar los apuros económicos que tuvieron que afrontar. Aunque, por suerte, en su caso los hijos de la pareja ayudaron a cubrir sus gastos. Era una situación por la que yo no quería pasar.

Pero me tocó.

Mi marido se cruzó en el camino de un coche cuyo conductor no respetó aquello de no beber al volante. Créeme si te digo que aún no he perdonado a ese hombre que sesgó nuestras vidas en segundo. El brazo y la pierna izquierdos de mi marido se rompieron por tantas partes que hubo que tomar decisiones drásticas. Él no podría volver a trabajar.

Por suerte, dentro de todo, pudimos salir adelante

Yo no pensaba en el seguro que había contratado él años atrás, solo lloraba. Le veía en el hospital tan dañado y no soportaba la impotencia que me presionaba el corazón. Varios días después él me dijo «cariño, llama a la compañía e infórmate de qué debemos hacer».

Así lo hice y la respuesta fue inmediata. El Seguro de Vida y Dependencia iba a cubrir las necesidades de mi marido y las mías propias. Siempre le estaré agradecida por haber tomado aquella decisión, porque me funcionó.

me funcionó

Por qué es importante asegurarse

Por qué es importante asegurarse es algo que se preguntan solo las personas que no ven utilidad en ciertas herramientas. Y es que es posible que no seas capaz de distinguir algunos venenos por el olor, por eso hemos desarrollado ciertos instintos de supervivencia.

La pirámide de Maslow nos hablan de prioridades y según las vamos cubriendo, desde las más básicas como comer, estas se van sustituyendo por otras. Aquí pasa exactamente lo mismo. Por eso, si pasamos por una mala racha, lo primero y prioritario es encontrar trabajo.

Después, una vez conseguido este objetivo, nos preocupamos por la vivienda o la alimentación. Y así es como iríamos ascendiendo en la pirámide del ejemplo. De forma que, cuando tenemos nuestras necesidades básicas cubiertas, empezamos a sentir otras inquietudes.

por qué es importante asegurarse

Y las otras necesidades personas y sociales

Seguramente, dentro de nuestra actualidad, la cúspide de la pirámide (autorrealización personal) tendría diferentes matices para cada uno. Quizás, si tu motivo principal de realización sea ser un buen padre o que tus hijos sean felices, difiera del mío. Para otro podría ser la aceptación de sí mismo y vivir en paz con cuantos le rodean.

Sin embargo, no siempre esa cúspide habla de nosotros. Porque cuando tenemos personas a nuestro cargo, nuestra paz interior pasa por la de ellos primero. Y claro, ya es bastante complicado depender de uno mismo hoy en día y lograr ser autosuficiente e independiente. Imagina si además debes preocuparte porque lo consigan los que están a tu cargo.

Esa parte tan social de la que estamos compuestos todos no siempre nos deja mirar para otro lado. Y al final nos desvivimos, en mayor o menor medida, para ofrecer a otros lo que pensamos que es justo. Como pasa con nuestros hijos.

Pero ¿cómo puedes estar seguro de que conseguirás cumplir esa hazaña que te has propuesto? ¿Podrías tener ese control que pretendes sobre ti o sobre terceros?

Mucho nos tememos que no. Por eso hay herramientas que pueden ofrecerte todo aquello que podrías no conquistar por ti mismo, como el Seguro de Vida y Dependencia. Llámanos y te contamos cómo.

La comodidad del hogar

Vivir sin correr riesgos, siempre contando con la comodidad del hogar, puede servirles a algunos. Porque aporta una falsa sensación de control que produce tranquilidad. Puedes saber más o menos qué va a pasar cada día, conoces las rutas, dónde localizar cada cosa y tu entorno no te depara grandes sorpresas o novedades.

Sin embargo, ese exceso de confianza en ocasiones nos juega malas pasadas. Quizás sea por esa tranquilidad por la que dejamos de vigilar nuestro entorno y estamos menos atentos. Es como conducir después de 20 años de carné, cuando parece que enlazas cada movimiento de forma automática.

La comodidad también puede relacionarse con los accidentes

Es justo cuando dejas de prestar atención a lo que haces cuando corres más riesgos. De repente la comodidad del hogar puede ser imprevisible y los descuidos desencadenan situaciones inesperadas. Un cubierto que cae al suelo, un giro brusco mientras la puerta del armario sigue abierta o un cazo sobre calentado en la cocina.

 

Los niños o las personas mayores son más vulnerables en estos casos por varias razones; por un lado, porque su movilidad y reflejos son más limitados. Por otro lado porque su percepción del peligro es menor o incluso nula. Piensas en la cantidad de medidas adicionales de seguridad que pones en marcha para acondicionar la vivienda para ellos.

No obstante, hablábamos de falsa sensación de seguridad porque no es cierto que lo podamos tener todo controlado. No existe tal porcentaje de control. ¿Alguna vez te has cortado con un folio o una hoja de papel? ¿Te das cuenta lo incómodo y molesto que resulta algo tan inocente como eso?

Es por eso que dentro de nuestras viviendas también suceden cosas que, de forma espontánea, nos dañan. Y, aunque nunca podremos estar seguros de que nada va a pasarnos, sí que podemos protegernos del daño.

La comodidad del hogar podrá seguir siendo una incertidumbre, pero no lo serán las consecuencias o nuestra responsabilidad sobre ellas. En Seguro de Vida y Dependencia podemos ofrecerte todas las garantías necesarias para arrojar luz ante cualquier accidente.

la comodidad del hogar

Un seguro seguro

Existen muchos tipos de póliza, pero puede ser que un seguro no se adapte del todo a tus circunstancias. Es por eso que hay que conocer bien lo que se está contratando. De esta forma podrás estar más tranquilo y tener las garantías de que, en caso de necesidad, la compañía te ofrecerá todo lo que precises.

Para eso existen pólizas que te permiten añadir o quitar opciones según te convenga. Por ejemplo, si vives solo o sola y no tienes herederos, quizás no te interese demasiado que un seguro te ofrezca un capital tras tu defunción.

Pero, probablemente, sí que necesitas ciertas garantías de que si te pasa algo y, queda reducida tu movilidad, tendrás quien te cuide. Todo eso sin perder calidad de vida y pudiendo vivir en tu casa. ¿Lo habías pensado? ¿Tienes suficientes ahorros o familia que pudiera ocuparse de todo? Esta es posiblemente una de las opciones más prácticas e interesantes.

Contrata un seguro solo si de verdad puede ayudarte

Antes los bancos nos obligaban a contratar un seguro para conseguir un préstamos o hipoteca. Un producto cuya única finalidad era que, si nos pasaba cualquier cosa, la entidad no se quedaría sin cobrar nuestra deuda. Por suerte ya no son obligatorios y, aunque pudieran exigirnos ciertas garantías, seríamos libres de escoger la compañía aseguradora.

Hay sectores en donde son más comunes ciertos tipos de seguros. Por ejemplo, los autónomos suelen necesitar ciertas garantías de que todo les irá bien si pasa cualquier cosa. Y es que contratiempos hay de muchos tipos, pero cuando todo depende de uno mismo, cualquier protección o seguridad son bienvenidas.

También las personas que pasan mucho tiempo en la carretera, sea cual sea su puesto. Conduciendo o atendiendo de urgencia a los heridos de tráfico, todos los que vemos accidentes constantemente sabemos que en cuestión de segundos todo puede cambiar. Por eso nos gusta poseer ciertas garantías.

Y, finalmente, las personas que tienen menores o mayores a su cargo prefieren asegurarse para lo que pueda venir. Y es que, cuando otros dependen de ti, de tus cuidados y atenciones o de tu sueldo, no puedes evitar sentir la responsabilidad de pensar en ellos y en su futuro, contigo o sin ti.

Cada circunstancia especial tiene una respuesta específica

Sea cual sea tu caso o circunstancia, sea por ti o por terceras personas, asegúrate de que lo que vas a firmar es justo lo que quieres firmar. Por eso en Seguro de Vida y Dependencia nos gusta especialmente explicar con detalle cada punto de las pólizas a sus interesados.

Si tú también quieres encontrar una solución que garantice tu futuro o el de tus seres queridos, pregúntanos y te asesoraremos en todo lo que necesites. Pero si ya tienes una póliza con otra compañía y hay algún punto que no comprendes bien, nosotros te asesoraremos para que puedas estar tranquilo.

Si buscas un seguro seguro llámanos y encontraremos justo lo que estás buscando.

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Honor y altruismo tienen muchas formas

El honor y el altruismo son cualidades que ya parecen de otro planeta. No suelen ser muy comunes y las asociamos casi más a películas. Pero en realidad hay más casos entre nosotros de los que nos creemos.

 

Por ejemplo en nuestra propia familia. Ese deber de cumplir para con los nuestros pase lo que pase. Y la máxima expresión de ese honor es cuidar de los tuyos pase lo que pase.

 

Como si estableciéramos un vínculo protector o de responsabilidad, más allá de enfados y otras situaciones banales. Un compromiso de protección que queremos cumplir a pesar de todo.

 

Cuando se trata de nuestros hijos podemos llamarlo amor o deber. Pero si es con nuestra pareja se parece más al altruismo. Es decir, sin esperar nada a cambio. Aunque debe ser una elección personal.

Querer cuidar a los que te importan y asegurarte de que no les faltará de nada

 

Ese debe ser el auténtico honor del siglo XXI. En ese caso, para ser una persona de honor, debes asegurarte de poder cumplir con esa tarea. Es decir, garantizar a los más quieres que todo irá bien.

 

Pero lo cierto es que hacer esa promesa, aunque sea a nosotros mismos, no nos garantiza nada. Eso es así porque no podemos controlarlo todo. Nuestro entorno se escapa y los accidentes ocurren.

 

Eso no significa que no podamos cumplir nuestras responsabilidades, solo que debemos buscar otras vías para hacerlo. Como ya hemos dicho que no podemos tener el control total de todo, lo que sí podemos hacer es buscar formas de salvarlo todo.

 

De la misma forma que contratamos un seguro de cancelación por si a última hora nos cambian las fechas de las vacaciones. ¿Quién querría perder todo el dinero de un fantástico viaje organizado?

 

Por eso para tu vida también hay otro tipo de seguros. Unos ayudarán a los tuyos cuando tú te hayas ido. Pero otros te ayudarán también a ti si por accidente o enfermedad tus condiciones físicas cambian.

 

Se trata del seguro de Vida y Dependencia. Un producto que será tu salvavidas si ya no puedes seguir trabajando. Y también el de tu familia, porque les permitirá mantener su calidad de vida. Infórmate.

honor

El destino y sus tirabuzones

El destino es a veces caprichoso. Te preparas a conciencia durante años para dedicarte a una cosa y, de repente, decide que te va a llevar por otro camino ¿te ha pasado alguna vez? Ahora bien, algunos de nosotros somos capaces de reinventarnos y adaptarnos de nuevo, pero a otros nos cuesta más. Y es que no todos tenemos esa facilidad para borrar y empezar de nuevo. Supongo que podríamos compararlo con un cambio de pareja.

Si llevabas años conviviendo junto a un hombre o a una mujer, es fácil que tuvieras ciertos planes pre-diseñados. Es decir, dabas por hecho que tu vida amorosa estaba resuelta, sin más. Y, de alguna forma, sabíamos que tus planes futuros, experiencias y situaciones del tipo que fueran, las vivirías con esa persona. Pero un día se termina, sin más. Es entonces cuando tu vida presente y futura se rompe y debes reconstruirla de nuevo. Pero con otros parámetros.

¿Y si la situación no cambiar fuera sino dentro de ti?

De repente el destino con sus tirabuzones decide ponerte a prueba. No se trata de algo externo de tu vida, como pasa en el ejemplo anterior, ahora se trata de ti mismo. Imagina que tus capacidades y habilidades cambian. Una enfermedad o un accidente merman tu físico ligeramente, pero lo justo como para que todo cambie; no podrás seguir trabajando como hasta ahora. Si vives solo, necesitarás que alguien se haga cargo de ti y yo no podrás aportar tu salario.

Aquí tendrás que valorar diferentes aspectos. Es posible que si eres joven no quieras ser una carga para nadie. Tampoco tiene por qué gustarte la idea de cambiar de vivienda o verte en una residencia, con ese ambiente enrarecido y rodeado de extraños. Pero en ese caso ¿cómo esperas reconstruirte para seguir adelante con otra perspectiva?

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

La película «Intocable» muestra una vida llena de esperanza, una segunda oportunidad en la que simplemente hay otras prioridades. Pero no todo podemos contar con una fortuna similar que nos respalde dado el caso ¿no es así? Y si no nadas en la abundancia, será mejor que tengas un plan B que haga posible esa segunda oportunidad.

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad, donde nadie más te la da, para que puedas ser dueño de tu destino. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

destino

Seguro de dependencia

El Seguro de Dependencia es un producto que AXA ha creado para dar respuesta a tus inquietudes. Y es que seguro que conoces los seguros de vida o de decesos. Es posible que incluso los tengas ambos. Pero este tipo de pólizas protegen a tus supervivientes. Sirven para garantizarles una calidad de vida, aunque tú ya no estés. También para ahorrarles un gasto importante en tu despedida.

Ahora bien. Sabemos que si te has preparado así es porque sabes que no eres tú el que lleva las riendas en la vida. Sin duda ya habrás podido averiguar lo caprichoso que puede ser el destino. Es por eso que hay otras opciones que no habías contemplado ¿no te parece? Como el Seguro de Dependencia que aquí te presentamos. Porque más allá de un trágico final, podrían suceder otras cosas. Lo vemos.

Y de repente… Un accidente


Quizás sea un accidente. Las personas que conducimos mucho a lo largo de la semana siempre tenemos estas cosas presentes. Un día te despistas o tropiezas con alguien que no ha dormido suficiente. Y te despiertas en un hospital sin saber muy bien qué ha pasado o por qué estás allí. Pero entonces te dan las malas noticias y la realidad te golpea con fuerza. No vas a poder volver a trabajar.

Aquí tu seguro de vida no tiene mucho que hacer, al fin y al cabo sigues respirando. Ojalá sea así por mucho tiempo, pero ¿dónde está tu plan B? ¿Cómo mantendrás ahora a tu familia? ¿Y qué hay de tus nuevas necesidades o cuidados? De repente has pasado a ser una persona dependiente.

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad donde nadie más te la da. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

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