Mi hijo ¿qué pasará con él?

Mi hijo ¿qué pasará con él?

Las personas que tenemos hijos con algún tipo de discapacidad debemos ser los más previsores. Y es que la dependencia de nuestro hijo para con nosotros nos asusta. Porque sabemos que mientras podamos no le va a faltar de nada, pero ¿cómo lo protegeremos si nos pasa algo

Quizás este sea uno de los supuestos que más nos incomoda. Algunos de nosotros dedicamos mucho tiempo a tratar de resolver la situación futura de nuestros hijos. Pero hay un miedo que nos desconcierta más que el resto.

Mi hijo es dependiente y yo…

Parece que haya inconvenientes que nosotros no nos podamos permitir. ¿Has comprobado lo difícil que es cuidar a tu pequeño estando enfermo? Cuando una indisposición nos deja en cama a veces llevamos el cuerpo al límite y hacemos lo posible por reponernos cuanto antes.

Sin duda somos padres coraje, pero ¿de verdad podemos con todo? No siempre. Por accidente podríamos también nosotros necesitar ayuda o quizás una enfermedad se alargue más de lo deseable y nos deje secuelas. Perder nuestra independencia, no poder hacer frente a las necesidades de crianza de nuestros hijos o necesitar tanta ayuda como ellos. Esa es la verdadera intranquilidad que tenemos todos.

Un seguro para protegernos

Hasta ahora no había ningún producto en el mercado que nos proteja en vida de problemas de dependencia. Que tengamos limitaciones para realizar nuestras tareas en casa, que no podamos atender a nuestros hijos, que perdamos nuestro trabajo, sueldo y autonomía.

No todos los percances surgirán cuando faltemos y por eso necesitamos tener esa tranquilidad de poder resolver cualquier obstáculo ahora. AXA, con su seguro de vida dependencia, quiere ofrecernos toda la ayuda que podamos precisar. Por menos de lo que imaginas, podrás protegerte y proteger a los tuyos ante cualquier limitación. Porque para nosotros tu tranquilidad es lo primero.

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Independencia: que nada te detenga

Independencia: que nada te detenga

Muchos de nosotros estamos tan cómodos solos que no podemos renunciar a esta independencia por nada ni por nadie. Siempre hay alguien con quien salir a divertirse si así nos apetece. Viajamos más que nuestro amigos emparejados y cambiamos de coche o de vestuario sin permiso de nadie.

Somos como una especie emergente que ha venido para quedarse y nos encanta nuestra vida. Ahora bien, no podemos afirmar que estemos exentos de preocupaciones. Y es que blindar nuestra forma de vida actual, para que siga así muchos años, es importante.

¿Qué pasa cuando todo depende de mi mismo?

La madurez es ciertamente un problema añadido porque nos hace más conscientes de nuestras limitaciones. No es cuestión de ser alarmistas, pero a todos nos llega ese momento en el que pensamos ¿quién me cuidará a mi? Y tu independencia se convierte en un bien preciado.

A veces nos gusta eliminar estos pensamientos de forma drástica. Y es que creemos que la vejez es algo tan lejano que ya habrá tiempo de prepararse para su llegada. Pero ¿quién habla de vejez aquí?

Vivir ajeno a los problemas

En algún momento vivimos de cerca una situación complicada y nos damos cuenta que envejecer no es el mayor problema. No somos previsores por naturaleza, nos gusta pensar que «esas cosas» solo les suceden a los demás. Pero desgraciadamente no es así.

Una enfermedad, un accidente, un descuido con el coche y podemos perder lo que más queremos: nuestra independencia. Por eso debemos estar protegidos, al menos garantizar que podremos costear a alguien que nos cuide. Saber que vamos a poder tener a alguien en casa que llegue a donde nosotros ya no podemos.

Por eso AXA con su seguro de vida dependencia, quiere ofrecernos toda la ayuda que podamos necesitar. Por menos de lo que imaginas podrás alejar los pensamientos fatalistas porque  «a ti ya no te pasará eso». Para nosotros tu tranquilidad e independencia son lo primero.

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