Honor y altruismo tienen muchas formas

El honor y el altruismo son cualidades que ya parecen de otro planeta. No suelen ser muy comunes y las asociamos casi más a películas. Pero en realidad hay más casos entre nosotros de los que nos creemos.

 

Por ejemplo en nuestra propia familia. Ese deber de cumplir para con los nuestros pase lo que pase. Y la máxima expresión de ese honor es cuidar de los tuyos pase lo que pase.

 

Como si estableciéramos un vínculo protector o de responsabilidad, más allá de enfados y otras situaciones banales. Un compromiso de protección que queremos cumplir a pesar de todo.

 

Cuando se trata de nuestros hijos podemos llamarlo amor o deber. Pero si es con nuestra pareja se parece más al altruismo. Es decir, sin esperar nada a cambio. Aunque debe ser una elección personal.

Querer cuidar a los que te importan y asegurarte de que no les faltará de nada

 

Ese debe ser el auténtico honor del siglo XXI. En ese caso, para ser una persona de honor, debes asegurarte de poder cumplir con esa tarea. Es decir, garantizar a los más quieres que todo irá bien.

 

Pero lo cierto es que hacer esa promesa, aunque sea a nosotros mismos, no nos garantiza nada. Eso es así porque no podemos controlarlo todo. Nuestro entorno se escapa y los accidentes ocurren.

 

Eso no significa que no podamos cumplir nuestras responsabilidades, solo que debemos buscar otras vías para hacerlo. Como ya hemos dicho que no podemos tener el control total de todo, lo que sí podemos hacer es buscar formas de salvarlo todo.

 

De la misma forma que contratamos un seguro de cancelación por si a última hora nos cambian las fechas de las vacaciones. ¿Quién querría perder todo el dinero de un fantástico viaje organizado?

 

Por eso para tu vida también hay otro tipo de seguros. Unos ayudarán a los tuyos cuando tú te hayas ido. Pero otros te ayudarán también a ti si por accidente o enfermedad tus condiciones físicas cambian.

 

Se trata del seguro de Vida y Dependencia. Un producto que será tu salvavidas si ya no puedes seguir trabajando. Y también el de tu familia, porque les permitirá mantener su calidad de vida. Infórmate.

honor

El destino y sus tirabuzones

El destino es a veces caprichoso. Te preparas a conciencia durante años para dedicarte a una cosa y, de repente, decide que te va a llevar por otro camino ¿te ha pasado alguna vez? Ahora bien, algunos de nosotros somos capaces de reinventarnos y adaptarnos de nuevo, pero a otros nos cuesta más. Y es que no todos tenemos esa facilidad para borrar y empezar de nuevo. Supongo que podríamos compararlo con un cambio de pareja.

Si llevabas años conviviendo junto a un hombre o a una mujer, es fácil que tuvieras ciertos planes pre-diseñados. Es decir, dabas por hecho que tu vida amorosa estaba resuelta, sin más. Y, de alguna forma, sabíamos que tus planes futuros, experiencias y situaciones del tipo que fueran, las vivirías con esa persona. Pero un día se termina, sin más. Es entonces cuando tu vida presente y futura se rompe y debes reconstruirla de nuevo. Pero con otros parámetros.

¿Y si la situación no cambiar fuera sino dentro de ti?

De repente el destino con sus tirabuzones decide ponerte a prueba. No se trata de algo externo de tu vida, como pasa en el ejemplo anterior, ahora se trata de ti mismo. Imagina que tus capacidades y habilidades cambian. Una enfermedad o un accidente merman tu físico ligeramente, pero lo justo como para que todo cambie; no podrás seguir trabajando como hasta ahora. Si vives solo, necesitarás que alguien se haga cargo de ti y yo no podrás aportar tu salario.

Aquí tendrás que valorar diferentes aspectos. Es posible que si eres joven no quieras ser una carga para nadie. Tampoco tiene por qué gustarte la idea de cambiar de vivienda o verte en una residencia, con ese ambiente enrarecido y rodeado de extraños. Pero en ese caso ¿cómo esperas reconstruirte para seguir adelante con otra perspectiva?

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

La película «Intocable» muestra una vida llena de esperanza, una segunda oportunidad en la que simplemente hay otras prioridades. Pero no todo podemos contar con una fortuna similar que nos respalde dado el caso ¿no es así? Y si no nadas en la abundancia, será mejor que tengas un plan B que haga posible esa segunda oportunidad.

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad, donde nadie más te la da, para que puedas ser dueño de tu destino. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

destino

Seguro de dependencia

El Seguro de Dependencia es un producto que AXA ha creado para dar respuesta a tus inquietudes. Y es que seguro que conoces los seguros de vida o de decesos. Es posible que incluso los tengas ambos. Pero este tipo de pólizas protegen a tus supervivientes. Sirven para garantizarles una calidad de vida, aunque tú ya no estés. También para ahorrarles un gasto importante en tu despedida.

Ahora bien. Sabemos que si te has preparado así es porque sabes que no eres tú el que lleva las riendas en la vida. Sin duda ya habrás podido averiguar lo caprichoso que puede ser el destino. Es por eso que hay otras opciones que no habías contemplado ¿no te parece? Como el Seguro de Dependencia que aquí te presentamos. Porque más allá de un trágico final, podrían suceder otras cosas. Lo vemos.

Y de repente… Un accidente


Quizás sea un accidente. Las personas que conducimos mucho a lo largo de la semana siempre tenemos estas cosas presentes. Un día te despistas o tropiezas con alguien que no ha dormido suficiente. Y te despiertas en un hospital sin saber muy bien qué ha pasado o por qué estás allí. Pero entonces te dan las malas noticias y la realidad te golpea con fuerza. No vas a poder volver a trabajar.

Aquí tu seguro de vida no tiene mucho que hacer, al fin y al cabo sigues respirando. Ojalá sea así por mucho tiempo, pero ¿dónde está tu plan B? ¿Cómo mantendrás ahora a tu familia? ¿Y qué hay de tus nuevas necesidades o cuidados? De repente has pasado a ser una persona dependiente.

El Seguro de Dependencia cuidará de ti

Con el Seguro de Dependencia todos esos problemas estarán solventados. No solo porque está pensado para ofrecerte cualquier asistencias que puedas necesitar. También porque se ocupará de que tu familia mantenga el nivel de vida que llevaba. Te ofreceremos una oportunidad donde nadie más te la da. Así tendrás un futuro con dignidad. Llama ya y te contamos el resto.

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Seguro que no te hace falta

Seguro que no. Sabemos que eres una persona excepcional. Es posible que nunca hayas estado enfermo de verdad. Quizás solo te hayan operado las muelas del juicio. Y desde luego no te han puesto puntos. De pequeño eras de los pocos que no llegaban a casa con las rodillas peladas. Un niño impecable y un hombre con suerte.

Siempre piensas que todo irá bien y así ha sido. Porque acertaste con los estudios y tienes un trabajo estupendo. También tu chica es preciosa. Sin duda pasáis muy buenos ratos juntos. Posiblemente sea tu mejor amiga ¿se puede pedir más a la vida?

Un día que no olvidarás


Seguro que no te habías planteado antes algo así. Pero un día llega tu mujer a casa y dice esa frase mágica y trágica que lo cambia todo; «cariño estoy embarazada». Aquí es donde empieza el resto de tu vida. Porque de repente sientes tanto miedo como alegría. Ya no es todo tan seguro y fantástico. Ahora no se trata de confianza, porque hay algo que ya no depende de ti. Ves como tu seguridad se esfuma en segundos.

¿Cómo vas a proteger a tu hijo? ¿Cómo vas a garantizarle que nada malo le va a pasar? Y lo que es peor ¿cómo puedes asegurarte de que nada malo te pase a ti? Ahora sientes el peso de la responsabilidad sobre tus hombros y no sabes si podrá contigo. Pronto habrá un pequeño bebé en tus brazos que dependerá de ti para salir adelante.

Seguro que ahora necesitas opciones

No basta ya con creer que todo va a ir bien. Ahora necesitas la garantía de que así va a ser. Una garantía que no sabes muy bien dónde buscar y que puede acabar con tu tranquilidad. Pero también es un momento de entereza. El papel de padre será el más importante que vas a interpretar en toda tu vida.

Si necesitas un apoyo real nosotros estaremos aquí para dártelo. En AXA hemos creado para ti el Seguro de Vida y Dependencia. Así podrás estar preparado para cualquier cosa. Y tu familia siempre tendrá un respaldo seguro para afrontar todo lo que os depare el futuro. Contrata ya y céntrate en lo que de verdad es importante.

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Dependencia e independencia

La dependencia es un término que está un poco demacrado. Por decirlo de alguna manera. Seguro que tú también has vivido esas connotaciones negativas que se le atribuyen al término ¿no es así? Después de que aprobaran una Ley de Dependencia, hemos podido comprobar lo poco funcional que ha resultado esta ayuda.

Miles de personas han tenido que dejar sus trabajos para cuidar de familiares a su cargo. Hijos con problemas o personas mayores. Quizá un cónyuge al que una enfermedad o un accidente han dejado postrado. Posiblemente conozcas algún caso o lo has vivido en primera persona. Sin duda una situación durísima para todos. Pero si además ese familiar era el que mantenía al resto la cosa se complica.

Esto no solo va de personas mayores

Es cierto que, cuanto más mayores nos hacemos, más posibilidades hay de que tengamos algún problema de salud. Pero no quiere decir que la dependencia sea algo exclusivo de nuestros mayores. Un Ictus, una enfermedad, un parto difícil, una persona imprudente al volante o un descuido nuestro. Son muchas las variables a las que nos exponemos todos cada día.

Son tantos los casos abiertos hoy en día y es tal la incertudembre que no podemos arriesgarnos. Una persona que vive sola, el cabeza de familia o un padre o madre solteros no se pueden arriesgar. La independencia que nos proporciona la salud es un regalo especialmente valioso para nosotros. Es por eso que hay que tomar medidas para garantizar que eso siga así.

Seamos independientes ante la dependencia

Que sea tu elección. Si quieres vivir solo, manter tú a tu familia, darle a tu hijo todo lo que necesite y mantener tu independencia asegúrala. Toma la iniciativa y coge las riendas. No permitas que la vida te pille desprevenido y adelántate. Disfruta cada día de tu independencia. AXA te ofrece la posiblidad de escoger. Te garantiza esa independencia con un seguro específico para que nunca te falte de nada. Llámanos y te explicaremos todas sus ventajas.

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Testimonio: vidas inciertas y Down

Mi nombre es Carmen, vivo sola con mi hija y este es mi testimonio, espero que te sirva. Mi marido nos dejó ya hace unos años. Nosotros fuimos padres ya mayores. Cuando creíamos que nunca sentiríamos esa dicha me quedé embarazada. Al principio fue confuso. Yo contaba ya con más de 40 años y creía que tenía una menopausia un poco precoz.

Cuando fui a mi médico esperaba recibir pastillas y recomendaciones. Entonces él me dijo: “Carmen esto se te pasará en unos meses. Estas embarazada”. Rompí a llorar allí mismo. Pero no es esta parte de mi testimonio en la que quiero detenerme.

Fue una bendición pero con subtítulos

Nuestra hija nació preciosa en el siguiente otoño. También le pusimos Carmen, como yo. Pero volví a llorar desconsoladamente cuando la matrona me dijo que tenía Síndrome de Down. Es cierto que nos dieron mucha información y que había muchas alternativas específicas. Nuestra hija podría tener un futuro prometedor y sin duda había esperanza. Pero no todo fue tan bien.

Ahora pienso que quizás fuimos muy protectores o que no estábamos preparados. Seguro que podríamos haberlo hecho mejor, pero ya no hay vuelta atrás. Carmen tiene ya 32 años y no es una mujer independiente. No sabe cocinar ni puede ir sola a hacer la compra o salir a la calle. Ella nos necesita las 24 horas del día y ahora solo me tiene a mi.

Espero ayudarte con mi testimonio

Durante unas horas al día mi hija asiste a un centro especializado. El resto del tiempo estamos juntas. Debo decir que hace ya años que Carmen está en lista de espera para vivir en un piso tutelado. Pero su condición la restringe a unas pocas plazas con atención las 24 horas. Por eso perdí hace tiempo la esperanza de que la cogieran.

Finalmente yo contraté un seguro de Vida y Dependencia. Porque si algo pudiera pasarme necesito saber que ella seguirá adelante. Carmen nunca podrá cuidar de mi y los años pasan para todos. Por eso he querido asegurarme de que alguien cuidará de ella. E incluso de mí si fuera necesario. Por menos de cien euros años estoy tranquila y eso no tiene precio.

testimonio

Yo quiero vivir sola

Así es, yo quiero vivir sola. Es una elección personal, pero que tengo que defender cada día. Me preguntan por la maternidad, por los hombres, por las mujeres. Me abruman en ocasiones. El resultado es que doy explicaciones cada día a unos y otros. Incluso los desconocidos se atreven a juzgarme ¿acaso tengo alguna obligación vital a parte de ser feliz?

Pronto cumpliré 40 años y nunca sentí la llamada de la maternidad. Tampoco es fácil adaptarse a una pareja cuando no quieres renunciar a tus privilegios. Y es que yo disfruto viviendo sola. No sé cómo de difícil es esto de comprender, pero no me falta de nada. Incluso suelo viajar sola y me encanta cómo me reciben las personas en otros países. Cuando te ven sola se vuelcan y descubres cosas que no verías de otra forma.

Conozco los contras y estoy preparada

Tampoco pienses que mis pies no están sobre la tierra. Conozco los contras, pero aun así yo quiero vivir sola. Soy precavida. Por eso llevo años ahorrando en una cuenta a parte. También me abrí un plan de pensiones que garantice mi jubilación y tengo un seguro de Vida y Dependencia. Es por eso que vivo mi vida con absoluta tranquilidad.

Porque sé que si algo malo me pasa todo irá bien. Mi seguro de vida y dependencia responderá si por accidente o enfermedad yo ya no pudiera cuidar de mi misma. Y es que pase lo que pase yo no quiero perder la independencia que disfruto cada día. Quiero seguir en mi casa y quiero mantener mi nivel de vida. Por eso, si yo no pudiera tabajar o mantenerme AXA responderá por mi.

Yo quiero vivir sola aunque no pueda valerme

Si que otras personas contratan seguros de vida o de decesos. Pero esto en mi situación no parece tener mucha importancia. A mi no me preocupa lo que pase cuando yo muera. No tengo necesidad de resolver la vida de nadie salvo la mía. Es por eso que he decidido asegurar que viviré con todas mis necesidades cubiertas. Aunque no pueda valerme por mi misma otros lo harán por mi. Y tú ¿cómo quieres que sea el futuro que te espera?

yo quiero vivir sola

Un Ictus en la ruleta de la vida

Un Ictus es algo súbito, violento. Un infarto cerebral que sucede de repente y sin avisar. Un día te encuentras bien y al día siguiente sucede sin más. ¿Cómo se puede estar preparado para algo así? Y por si fuera poco, es un problema frente al que el tiempo es oro.

Esto significa que, si no hay nadie cerca cuando sucede o la ambulancia se retrasa, puede ser fatal. Cuanto más tiempo tarde un médico en intervenir, más secuelas podrían quedar. Es por eso que es tan fácil tener una discapacidad permanente cuando sufres un Ictus. Pero claro ¿tu vida soportaría algo así?

Cuando todo depende de tu salud

Un Ictus, igual que todas las enfermedades, nunca aparece en el momento más adecuado. A veces son caprichosos. O peor aún, llegan en el momento menos oportuno. Quizás le pasa a la persona que mantiene a la unidad familiar o puede que a alguien que vive solo. Tampoco tus parientes estarán siempre disponibles para ti o podrán hacerse cargo.

Puede ser que la ciencia sea capaz algún día de decirnos qué enfermedades estamos predispuestos a padecer y cuándo. Pero de momento no es así y nuestra única arma posible es la prevención. Poner medidas que nos protejan y aseguren que nuestra vida seguirá. Medidas para estar seguros de que alguien podrá hacerse cargo de nosotros y no nos faltará de nada.

Un Ictus no podrá parar tu vida

Hoy en día existen nuevos productos que contemplan todas estas situaciones. Y es que AXA lleva décadas ofreciendo tranquilidad a aquellos que son previsores. Por eso también en esta situación podrá ayudarte. De esta forma ni si quiera un Ictus podrá detener tu vida o la de tu familia. Aunque seas la única persona que trabaje o aporte ingresos a tu hogar. Llámanos y te contaremos todo lo que podemos hacer por ti.

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Perdiendo privilegios y calidad de vida

Perdiendo privilegios, ese es el estado en el que se han visto inmersos muchos trabajadores con la crisis. Comerciales y directivos de la vieja escuela han perdido la calidad de vida que disfrutaban años atrás. Primero se quedaron sin coche de empresa. Después perdieron sus dietas y complementos. Algunos incluso sufrieron reducciones de jornada.

Todo esto les supuso una gran reducción de salario. El problema es que muchos de ellos eran el sustento principal de sus familias. Es por eso que perdiendo privilegios han perdido mucho más. Tanto ellos como sus familiares.

Cada familia se adapta a sus condiciones

Cuando una familia se acostumbra a vivir con un salario de 3000 euros mensuales se adapta. De la misma forma que lo hacen los que viven con 800 o los que viven con 8000. Sus gastos mensuales son proporcionales. Como también lo es su nivel de gastos. Por eso cuando una degradación laboral es tan importante, a veces no hay salida.

Estas familias que se han visto perdiendo privilegios de un día para otro han tenido que rehacerse por completo. Vender sus viviendas, sus vehículos, sus muebles. Renunciando a servicios con los que han contado desde siempre. Un cambio radical que te obliga a reinventarte. Pero también te lleva a recapacitar respecto a lo vulnerables que somos.

Verse perdiendo privilegios es muy duro

Es duro por todos los cambios que hay que asumir. También por esa vulnerabilidad que te comentábamos. ¿Y si además de perder la mitad de tu salario pierdes tu trabajo por un accidente? Quizás tu mujer se quedó en casa a cuidar a tus hijos y nunca a tenido un trabajo remunerado. Estas son las situaciones que nos quitan el sueño.

Pero en AXA creemos que nadie debería soportar ese peso solo sobre sus hombros. Por eso si tienes un accidente, si te pones enfermo o si te quedas dependiente, podrás seguir adelante. Nosotros velaremos porque tu dignidad se mantenga intacta. Cuidaremos de ti y de los tuyos para que no os falte de nada. Contratando el Seguro de Vida y Dependencia estarás cuidando de ti y de los tuyos. Y la vida podrá seguir adelante.

perdiendo privilegios

Viudo y con hijos

Esta es mi situación: estoy viudo y mis dos hijos dependen de mi al 100 %. Tengo dos chicos guapos y sanos que todavía están estudiando ¡y lo que les queda! Porque seguro que llegan a la universidad. Y es que esta es una de las pocas cosas en las que la vida me ha sonreído. Mis dos hijos son muy inteligentes y seguro que consiguen lo que se propongan.

Mi mujer faltó por un cáncer y yo no me pude conceder ni tiempo para llorarla como merecía. Apenas falté un día al trabajo porque no quería arriesgarme a tener problemas. Desde el día en que la enterré solo vivo para trabajar. No puedo evitar pensar en lo que sería de mis hijos si yo perdiera mi jornal. Al menos así era hasta que un amigo me hizo una recomendación.

Vivir para trabajar o trabajar para vivir

Quedarte solo con dos niños a tu cargo es muy duro. Ha sido uno de los peores baches de mi vida. Y es que los primeros años todo me daba miedo. Era el primero en llegar a la oficina y el último en irme. Siempre estaba pendiente de todo, hasta el punto de olvidarme de mi mismo. El tiempo pasaba sin más y un mes superado era una nónima más que llevar a casa.

Así era hasta que hablé con uno de mis mejores amigos. Él estaba preocupado por mi. Yo dormía poco porque cocinaba de noche y trabajaba de día. No salía a no ser que tuviera que llevar a mis hijos a algún sitio. Tampoco veía a mis amigos o quedaba con nadie ajeno a mi pequeño núcleo familiar. Es por eso que al final fue mi amigo el que vino a buscarme a mi.

Un viudo con hijos también tiene esperanzas

Aquella cerveza, ese rato distendido y una conversación alejada de mi rutina diaria fueron como medicina. Me sentí más joven e incluso contento. Pero desde entonces hasta ahora no he dejado de estarlo. Él me habló del seguro de Vida y Dependencia y de las ventajas que tenía su contratación. Pude ver que hay esperanzas, que si algo me pasara a mi también mis hijos tendrían una oportunidad.

Un viudo con hijos no tiene por qué vivir con miedo. Y es que por muy poco tengo la certeza de que todo irá bien. Mis hijos podrían ir a la universidad igualmente. La tranquilidad que me da AXA me ha cambiado la vida y también puede cambiar la tuya. Infórmate bien.

viudo y con hijos